Chopin.

06 marzo 2025

 e la Mujer


Queridas mujeres,


Hoy conmemorámos el Día Internacional de la Mujer, una fecha que va más allá de las felicitaciones, las flores y los regalos. Es un día de reflexión, de reconocimiento y de lucha.


Reconocemos a aquellas mujeres que, a lo largo de la historia, han abierto caminos con su valentía y esfuerzo, permitiéndonos avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria. Recordamos a quienes han levantado su voz para exigir derechos, a quienes han trabajado sin descanso para mejorar sus vidas y las de quienes las rodean.


Pero también es un día para celebrar la fuerza, la resiliencia y la capacidad de cada una de ustedes. Mujeres que, en sus diferentes roles, sostienen familias, lideran comunidades, innovan en el trabajo, luchan por sus sueños y enfrentan con dignidad cada desafío que la vida les presenta.


Aún queda mucho por hacer. La igualdad no es solo un ideal, sino una meta que debemos alcanzar juntos, hombres y mujeres, apoyándonos y respetándonos mutuamente. Que este día nos recuerde que cada paso cuenta y que el cambio comienza en cada uno de nosotros.


A todas ustedes, gracias por su esfuerzo, por su valentía y por ser ejemplo de lucha y amor. ¡Feliz Día de la Mujer!

27 febrero 2025

 El imperialismo busca dividir a América Latina porque, al fragmentar a los países de la región, puede mantener su control económico, político y cultural sobre ellos. Una América Latina unida tendría mayor capacidad para negociar, proteger sus recursos naturales, y construir un modelo de desarrollo independiente que no dependa de potencias extranjeras.

Esta estrategia de división tiene varias razones:

América Latina es rica en recursos naturales como petróleo, minerales, agua y biodiversidad. Divididos, los países tienen menos capacidad para proteger esos recursos frente a empresas transnacionales o intereses extranjeros.

Un bloque latinoamericano unido tendría un peso geopolítico más grande en el escenario global. Dividir a los países permite que las potencias dominantes impongan tratados comerciales, acuerdos desfavorables o incluso intervenciones políticas y económicas.

A través de acuerdos bilaterales en lugar de multilaterales, las potencias imperialistas logran que los países de América Latina dependan económicamente de ellas. Esto reduce las posibilidades de que se desarrollen mercados internos o alianzas más justas entre naciones vecinas.

Mantener a los países enfrentados permite imponer ideologías favorables al imperialismo, debilitando movimientos sociales o gobiernos que buscan modelos de desarrollo alternativos.

En resumen, la división beneficia al imperialismo porque dificulta la resistencia colectiva y perpetúa un sistema en el que América Latina es vista como proveedora de materias primas y mano de obra barata, en lugar de como un conjunto de naciones soberanas capaces de decidir su propio destino.

 Hace un poco más de 7 años, mi situación llegó a un punto crítico. La acumulación de dolores, tanto físicos como emocionales, y la sensación de haber perdido el control de mi vida me llevaron a un estado de desesperación absoluta. 

En ese momento, no podía ver más allá del sufrimiento diario, y la idea de seguir adelante parecía insoportable. Fue entonces cuando intenté, de manera consciente, salir de este plano, creyendo que esa era la única forma de encontrar alivio.


Recuerdo ese período con una mezcla de tristeza y compasión hacia mí misma. 

Estaba atrapada en un lugar oscuro, donde el dolor nublaba todo lo demás, incluso las pequeñas cosas que aún podían darme esperanza. En ese momento, no veía opciones, solo el peso abrumador de todo lo que había perdido.


Sin embargo, algo me detuvo. Puede que haya sido una pequeña chispa de vida en mi interior, o el apoyo de las personas que me rodeaban, aunque no lo percibiera claramente en ese instante. Ese momento marcó un antes y un después en mi vida, porque desde ahí comencé a darme cuenta de que necesitaba ayuda y que no podía enfrentar esto sola.


Fue un proceso lento, lleno de tropiezos, pero buscar apoyo profesional, hablar de lo que sentía y conectarme con personas en situaciones similares me ayudaron a entender que no estaba sola. 

Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que ese intento desesperado no fue un final, sino el inicio de un camino difícil pero necesario hacia la sanación.

04 febrero 2025

La playa

 Hoy me sentí triste y frustrada. Estando en la playa, ese lugar que tanto me gusta, ese lugar que siempre llena de calma, quise caminar y no pude hacerlo. Fue un golpe emocional, como si el peso de todo lo que cargo se hiciera aún más evidente frente a algo tan sencillo como dar unos pasos en la arena. Fue una mezcla de impotencia, algo de rabia conmigo misma y una pena, una profunda pena. Intenté contenerme, pero terminé llorando, sentirme tan limitada me golpeó fuerte, como si una parte de mí estuviera perdiéndose algo valioso. Es un día difícil, uno de esos en los que el dolor y las limitaciones parecen más grandes que yo. 

Fue como si todo el peso de lo que siento cada día se hubiera acumulado y estallado de golpe. 

Me sentí sobrepasada, como si no pudiera con todo esto. En ese momento, el dolor y las emociones fueron demasiado, y lo único que pude hacer fue dejar que salieran en forma de lágrimas.

Estos momentos de vulnerabilidad son difíciles, pero también son reales.

Aquí estoy, intentando no dejar que me derrote del todo.

19 enero 2025

Hasta pronto.

 Mis queridos hijos:

Si están leyendo estas palabras, significa que ya no estoy con ustedes físicamente. Quiero que sepan que cada palabra que escribo viene desde el amor más profundo que tengo en mi corazón por ustedes.

Ustedes han sido lo más importante y maravilloso de mi vida. Mi amor por ustedes es infinito, y me llena de orgullo todo lo que son como personas: sus bondades, sus luchas, sus sueños. Han sido la razón por la que he luchado cada día, incluso cuando el peso de mi dolor parecía demasiado grande.

Quiero que siempre recuerden que no fue su culpa ni hubo nada que ustedes pudieran haber hecho para cambiar lo que he sentido. Este dolor no se debe a ustedes, sino a algo que no he podido superar dentro de mí misma.

Mi deseo más grande es que vivan una vida plena, que sigan adelante, que se cuiden y se amen mutuamente. Quiero que se apoyen en los momentos difíciles y que encuentren la felicidad en las cosas simples de la vida, como lo hicieron conmigo en tantos momentos hermosos que compartimos.

Lamento no haber sido capaz de encontrar la paz que buscaba. Sin embargo, quiero que sepan que mi amor por ustedes sigue siendo eterno y que los llevo conmigo en mi alma, dondequiera que esté.

Por favor, cuídense entre ustedes. Apoyen a sus hijos, mis nietos, y nunca olviden lo valiosos que son para este mundo. Les pido que no permitan que este acto los detenga o los haga dudar de su propia fuerza.

Con todo mi amor y gratitud por haberme permitido ser su madre,

Mamá.

18 enero 2025

Hij@s

 Quiero expresarles cuanto los amo y lo agradecida que estoy por tenerlos en mi vida. Ustedes han  sido la luz que ilumina mis días y la razón por la que mi corazón late con tanta alegría. Cada momento a su lado es un regalo precioso que atesoro profundamente.

Sus risas llenaron mi hogar de felicidad y verlos crecer y aprender me llenó de orgullo. Quiero que sepan que siempre estaré  para apoyarlos en cada paso de su camino. 

En los momentos difíciles, seré su roca, y en los momentos alegres, compartiré su felicidad con entusiasmo.

La conexión que compartimos es única e inquebrantable y a medida que fueron creciendo, les desee que encuentren  la fuerza y la sabiduría para enfrentar cualquier desafío que se les presentara. 

Siempre recuerden que son amad@s incondicionalmente.

Su felicidad y bienestar son mi prioridad absoluta.

Estoy agradecida  por cada día que paso siendo su madre y por la familia maravillosa que formamos juntos. Que la vida les traiga amor, éxito y gratitud. Siempre estaré aquí para ustedes, porque ustedes son mi mayor tesoro.

14 noviembre 2024

DEPRESIÓN.

 Hoy quiero hablarles de alguien especial, alguien cuyo corazón lucha contra las sombras diarias. Esta persona, que tal vez pasa desapercibida, lleva consigo la carga silenciosa de la depresión.

En las profundidades de su ser, esta alma valiente enfrenta tormentas emocionales. Cada día es una batalla, y cada sonrisa que regala es un acto de coraje. Su mente, a veces nublada por la tristeza o el miedo, -ansiedad y angustia-, merece ser comprendida y apoyada.

No es solo un estado de ánimo pasajero, sino una travesía constante en la que la luz y la oscuridad entrelazan sus danzas. Les pido, que muestren compasión y paciencia. 

A menudo, detrás de la fachada de aparente normalidad, se esconde un mar de emociones inexplorado.

Permítanle hablar, escuchar sin juzgar y abrazar sin reservas. Recordemos que la empatía puede ser un faro guía en las noches más oscuras. Juntos/as, como sociedad, podemos tejer una red de apoyo que haga que esta persona se sienta menos sola en su viaje.

En lugar de preguntar "¿por qué estás triste?" o ¿que te pasa?  ofrezcamos un "estoy aquí para ti". 

Que estás letras  sean  un recordatorio de que, aunque no podamos comprender completamente su lucha, estamos dispuestos a caminar a su lado.

Con amor,  esperanza y fe.


Aventurera.

VIDA

 Quiero expresar mi profundo agradecimiento por la belleza y diversidad que me has brindado. Agradezco por los momentos de alegría y por los desafíos que me han fortalecido. 

Cada día es una oportunidad para aprender y crecer, y estoy agradecida por las lecciones que me has enseñado.

Gracias por la naturaleza impresionante, por las conexiones significativas con otras personas y por las experiencias que han dejado huellas imborrables en mi corazón. Aprecio la oportunidad de explorar, descubrir y maravillarme ante tu vastedad.

En este viaje llamado vida, agradezco por las segundas oportunidades, la esperanza que siempre ofreces y la posibilidad constante de transformación. 

Aquí estoy, agradecida por el pasado, presente y futuro que me ofreces.

Adiós amigo.

 Es difícil poner en palabras el dolor que siento al despedirme de ti. Tu partida ha dejado un vacío imposible de llenar, pero quiero recordarte con amor y gratitud por todos los momentos maravillosos que compartimos.

Tus risas resonarán siempre en mi corazón, y cada recuerdo juntos es un tesoro que atesoraré por siempre. La vida no será la misma sin tu presencia, pero sé que tu espíritu perdurará en quienes te quisimos 

Gracias por ser ese amigo leal y generoso, por iluminar mi vida con tu amistad. Aunque ya no estés físicamente, tu influencia positiva perdurará y seguirá guiándonos.

Descansa en paz, querido amigo. Te extrañaré más de lo que las palabras pueden expresar, pero siempre llevaré tu memoria conmigo.

 Tengo una mente curiosa y abierta, que disfruta de aprender y de mantenerme en constante conversación sobre temas variados. Soy jubilada y vivo en un departamento en Santiago, donde dedico parte de mi tiempo a cuidar mis plantas de interior.   Estos cuidados me dan cierta tranquilidad, y quizá me ayudan  a desconectar un poco.

Estoy en una lucha diaria con el dolor de la artrosis y la sombra de una depresión, pero tengo una actitud decidida y busco aprender a convivir con ello. Tengo un enfoque reflexivo y auténtico para enfrentar estas experiencias, y valoro mucho el hecho de conectar y de compartir para enriquecerme y manejar lo que vivo.

Soy una persona sensible y con una fuerza silenciosa, buscando siempre maneras de llevar una vida equilibrada, a pesar de los desafíos que enfrento.

Duele.

 He tenido que cargar un dolor profundo y que aún está conmigo.

Descubrir que una parte de esa tristeza tiene raíces en la relación con mi mamá fue un hallazgo tan liberador como doloroso, porque lleva a reconocer un anhelo que quizás nunca se llenó, una expectativa de amor y conexión que, de niña, necesitaba y que no llegó de la manera que esperaba o necesitaba.

Reconocer esta herida y trabajar en ella; es un gran paso hacia sanar. A veces, cuando la depresión se relaciona con la ausencia de cuidado o interés por parte de una figura tan importante como una madre, la tristeza puede sentirse como algo muy antiguo y muy profundo. Con el tiempo y con ayuda, es posible que esa carga se aliviane, que logre separarme de ese vacío y construir, desde dentro, un espacio de amor propio y consuelo.

En el tratamiento, he  explorado esa parte mía que fue herida, darle voz y reconocer su necesidad de afecto y apoyo. 

A veces, en estos procesos, logramos encontrar una manera de darnos a nosotros mismos lo que en su momento no recibimos, aunque parezca imposible al principio. Lleva tiempo, pero las heridas de la infancia pueden sanar, y me estoy dando esa oportunidad.

Estoy construyendo algo nuevo, aunque los días difíciles sigan apareciendo.

 Al mirar las estrellas me di cuenta que en cada una de ellas existe un paraíso, comprendí el valor que no damos a la vida. Vi volar una estrella en su gran mundo… la vi volar sin rumbo y la note perdida. 

Me di cuenta que a veces no sólo en este mundo existe soledad… y a veces la soledad nos da la respuesta que no podiamos encontrar. 

Al mirar las estrellas pude ver que la felicidad llega en cualquier momento… que todo se termina en este mundo, desde lo más hermoso, hasta lo más molesto y doloroso,  que en ella están los sueños, los besos y aquel tiempo que perdimos algún día, crecí un poquito más. 

Aprendí a sonreír y,  a ver la realidad,  pude ver la verdad: que no sirve el orgullo cuando existe amistad; que no sirve llorar cuando un amor se va; que no vale la pena aprender a callar; que no existen fronteras cuando tenemos vida … 

Y que aprender a vivir, con lo tenemos y sin temor a perderlo es lo mejor que hay!

23 marzo 2020

Los de arriba del muro


Sin lugar a dudas, “La Divina Comedia”, de Dante Alighieri, es una obra literaria que debe ser releída una y otra vez a lo largo de nuestras vidas, muchos de sus pasajes nos dejan enseñanzas para el resto de nuestro camino, por lo que, cada vez que lo leemos, entendemos una parte más de esta magnífica obra. Este es un pequeño fragmento en el que se menciona a los indiferentes, pues considero que el mundo se está inundando de este “tipo” de personas. 
Al entrar al Infierno, Dante, guiado por su maestro Virgilio, horrorizado por los suspiros, quejas y profundos gemidos, le pregunta a Virgilio, quiénes son esos a los que acongoja el dolor, y este le responde:
“Esta miserable suerte está reservada a las tristes almas de aquellos que vivieron sin merecer alabanzas ni vituperios: están confundidas entre el perverso coro de los ángeles que no fueron rebeldes ni fieles a Dios, sino que sólo vivieron para sí. […] El mundo no conserva ningún recuerdo suyo, la misericordia y la justicia los desdeñan”.
Así, castigados por la picadura de las moscas y avispas que hacían correr por su rostro sangre mezclada con lágrimas, que caían a sus agusanados pies, los indiferentes estaban condenados eternamente a vivir en la puerta del infierno, por no haber vivido, por no haberse jugado por nada, por ser aquellos que, en definitiva, vivieron “arriba del muro”.
George Bernard Shaw, tiene una excelente frase, escribía: “el peor pecado hacia nuestros semejantes no es odiarlos, sino tratarlos con indiferencia: esa es la esencia de la inhumanidad”, en realidad, nada más acertado, la sociabilidad es una característica intrínseca en el hombre, no sentir nada por nadie es romper con lo que nos hace humanos, alejarnos de todo, transformarnos en monstruos que viven solo por sí mismos, y no se inmutan por nada. La indiferencia, de esta manera, se transforma en el peor de los males de la humanidad, porque nos corrompe desde lo más interno de nuestro ser, nos hace apáticos, displicentes, insensibles; y esto, inevitablemente, nos lleva a permitir los peores males, a convivir con el peor de los castigos, con los mayores tormentos, a permitir el dolor y el sufrimiento de otros, siempre y cuando, “no me afecte a mí mismo”, olvidando, que, si permito que suceda algo a otro, esto me terminará afectando.
Enseñaba Aristóteles a Nicómaco: “estúpidos es necesario llamar a los que no se encolerizan en presencia de cosas que deben producir una verdadera cólera”, es precisamente con este pequeño fragmento, que entendemos que el propio Aristóteles ubicaba a la indiferencia en los extremos, nos aleja de la vida virtuosa, de alcanzar la verdadera felicidad, por lo tanto, nos llama a encontrar en la “mansedumbre” al término medio.
Ser indiferente es, también, caer en la “inutilidad” a la que refería Pericles cuando le hablaba a sus conciudadanos, en el Gran Ofertorio, dedicado a los atenienses caídos en la Guerra del Peloponeso.  La indiferencia devasta a la democracia, destruye el pilar fundamental de la participación ciudadana, y es el germinador más potente para que broten las semillas más oscuras, corrupción, violencia, dolor, abusos de poder, en fin, cientos de males que encuentran en ella un cobijo para crecer hasta que es imposible derribarlos.
Luchemos contra la indiferencia arduamente, evitemos perder la humanidad, que se desmantele a nuestra sociedad, tomemos partido por las causas que nos atraigan, embanderémonos con nuestras ideas, defendamos aquello en lo que creemos, expresemos nuestros pensamientos, profesemos la empatía y la tolerancia, discutamos y debatamos sobre los temas que hacen a nuestra vida común, siempre con mesura y respeto a las opiniones de nuestro “adversario”, contrincante, de turno.
Sin importar la ideología que profesemos, las ideas que carguemos, mientras no invoquen odio o violencia, salgamos a expresar en lo que creemos, a socializar, a hacer y sentir algo por el prójimo, evitemos estar en esa odiosa “posición” de no jugarse por nada, de estar constantemente arriba del muro.

07 septiembre 2019

QUIZÁS...

Quizás el olor de una rosa sea el aroma que lleva impregnada tu piel.
Quizás el menguante de la luna sea tu posición favorita para dormir.
Quizás el amargo de mi café sea el delirio de tus suspiros.
Quizás el despertar con tus manos enlazadas con la nada sea tu peor martirio.
Quizás el viento te lleve susurros de mis te quiero.
Quizás el silencio te confirme lo que por mi sientes.
Quizás sea yo quien ahora tiene miedo de defraudar a tu noble corazón.
Quizás haya más que solo guerras en el mundo y se esconda la paz en la transparencia de tu alma.
Quizás solo baste un beso para pertenecerte eternamente.
Quizás el amor vaya más allá de donde algunos han llegado.
Quizás las mentiras tengan algo de verdad y en la verdad se escondan las más dolorosas mentiras.
Quizás el mundo no sea tan grande como lo pintan ni el mar tan salado como lo afirman.
Quizás la vida sea larga o corta y la muerte sólo sea un descanso para un cuerpo abatido en las lejanías de un olvido inalcanzable y recuerdos que laten para herir una ilusión.
Quizás nuestro amor solo tenga vida en las letras que dedico a tu cuerpo, a tu ser y a tu alma.
Quizás el por siempre sólo dure un rato y un rato sea suficiente para quererte por siempre.
Quizás la promesa más grande de amor este
guardada en nuestros labios... y en nuestros cuerpos.

06 mayo 2019

Perdón por darme por vencida, pero costaba mucho respirar.
Dejó de doler mi cuerpo y empezó a doler mi alma... y eso dolía más.
Perdón por rodearme de soledad, pero costaba tanto confiar.
Me vi sola y hundida, me desplomé en la orilla a pocos pasos de lograr la felicidad.
Perdón por callar muchas veces pero fué muy difícil entender mi silencio.
Perdón por errar cuando se suponía debía acertar pero mi  vida  vino sin manual.
Perdón por parar cuando se suponía que debía seguir pero me vi sin fuerzas para continuar.
Perdón por no luchar, perdón por no volver a intentar, perdón por querer irme y nunca regresar.
Perdón...

06 marzo 2019

Así: me duele respirar, duele la vida, duele la soledad, duele el silencio... duele todo.
Lágrimas que bajan de prisa por mi rostro, huyendo de la felicidad.
Sentimientos de culpa, de desesperación y arrepentimiento me invaden cual río a rebasado su caudal.
Cerrar los ojos y sentir que desaparezco ya no es suficiente.
Me vencí a mi misma sin haber intentado librar la batalla que llevo por dentro.
Pesan los errores, pesan las decisiones, me pesa el dolor.
Aún respiro, aun vago por inercia en el mundo.
Trato de ser felíz y de sonreir... pero duele.
¿Dolerá también la muerte como ahora duele la vida?

24 febrero 2019

Experiencia



Fui esclava de pintarme el pelo y cuidar mi cara, pero, mirándome al espejo debo confesar que me siento muy bien así, natural, porque me recuerdan constantemente que mis lágrimas y mis risas no han sido en vano, que cada cana y cada arruga tienen su historia.
He vivido, he reído y he llorado!
Sin embargo, a pesar de esto, considero que el gran cambio que los años aportaron a mi vida, se ha producido en mi alma.
Los años me enseñaron a priorizar, a conciliar con el amor, a agradecer el regalo de la amistad, confieso que un beso de mis hijos, la sonrisa de mis nietos o una celebración familiar, producen más luces en mi vida, que la más brillante constelación de estrellas!
Los años que han pasado también me han demostrado, que mis amig@s han iluminado mi camino en algún momento y en algún lugar, sin importar el tiempo y la distancia.
Que l@s verdader@s siguen aquí y l@s que se fueron es porque simplemente cumplieron su proceso.
Los años han pasado y la realidad de mi vida ha ido cambiando.
Aunque mi cuerpo físico esté envejeciendo, mi alma sigue joven.
Mi época de inseguridades y de correr tras la vida ya pasó.
He caminado lo suficiente para entender, que no puedo y no quiero vivir de apariencias.
También comprendí, que no debo más que sentir agradecimiento por haber tenido el privilegio que mis amig@s me eligieran como acompañante en su ruta por la vida.
Con todo esto, vivo mi realidad día a día, entendiendo que es tiempo de asumir las experiencias y que no importa lo que pase con mi cuerpo físico, las circunstancias actuales de mi vida están centradas en lo que pase con la juventud de mi alma.

19 enero 2019

Acaso eso era lo que merecía?. El lado oscuro de tu cielo, el lado amargo de tus labios, el lado frío de tu cuerpo.
Tus miradas de desprecio me acribillaron el alma, tus manos vacías de amor me arrastraron cada día a esta agonía, nunca me preguntaste si algo me dolía, al contrario, te reías mis lágrimas.
Me llenaste de desilusión, mataste uno a uno mis sueños.
Me fue difícil un día despertar y ver que no me querías.
Inundaste mi corazón de dolor. Creo que no era necesario robarme  la vida y dejarme vacía.

A quién se le ocurrió inventar la distancia, poner a prueba el amor.
Hacerlo eterno de esa manera, hacerlo maravilloso sin un roce.
A quién se le ocurrió cruzar nuestros destinos y separar nuestros cuerpos, prohibirnos este amor y condenarnos a la soledad.
A quién se le ocurrió darnos una esperanza tan grande cuando aún nos falta valentía, hacerlo a él tan diferente y a mi tan común.
A quién se le ocurrió eternizar este amor en la lejanía, volverlo inspiración para alguien más.
A quién se le ocurrió que yo debería llorarlo y él debería pensarme cada noche sin consuelo, a quien  se le ocurrió sacrificar dos almas de esta manera.

Me dejaste vagar en tu mirada y te hundiste despacio en la mía; conociste la desnudez de mi alma y navegaste por mi intimidad secreta.

Resbalaste por el ondulante vaivén de mi imposible, tocaste con tus alas mi ilusión, abanicaste con sonrisas mis secretos y reposaste sereno, rozaste suavemente mis anhelos, delineaste, lentamente, el borde de mis sueños, me cobijaste tiernamente, calmaste con sigilo mis temores, acariciaste dulcemente mi esperanza, acunaste con sonrisas mis sentidos, te deslizaste en la desnudez de mi alma.

Me dejaste reposar en tu pecho tibio, cálidamente entre tus brazos, disfrutaste paso a paso y en silencio, el viaje que iniciaste... y, te fundiste en la tibia desnudez de mi alma...

24 diciembre 2018



Que noche tan rara, a la vez tan común... a la vez tan diferente.
Noche que viene con sobredosis de soledad.
Miro la luna y todos dicen luna llena, pero nadie dice de qué. Para mi... luna llena de promesas rotas que no se cumplieron, promesas que de tanto andar se desgastaron.
Luna llena de sueños que he abandonado al encontrarme de frente con la realidad.
En este momento muchos duermen plácidamente, mientras que yo una vez más estoy tendida en la cama, mirando el techo, en completo silencio, sintiendo como duele cada latido.
Que noche tan rara, a la vez tan corta, a la vez tan larga

17 diciembre 2018

Ésta será la última vez que me de el lujo de extrañarte,si, ésta será la última vez que me permita llorarte.
Que te amé tú muy bien lo sabes, pero sé que tampoco he de morirme si mis sentimientos no valoraste.
Fuiste ternura, fuiste pasión.
Pero si algo he aprendido es que nada es eterno y aúnque duela es mejor quedar con bellos recuerdos que aferrarme a un amor que ya no vive, que sólo agoniza por tus mentiras, por tus falsas caricias.
No seguiré haciendome preguntas que nunca tendran respuestas, tampoco te preguntaré en qué fallé, si de mi di todo lo que pude y hasta lo que no tenía lo inventé.
Pero ya está bueno de llorarte, ya fue mucho suplicarte.
Ya invertí gran parte de mis dias pensándote y de mis noches extrañándote, ya está bueno.
Ya es necesario parar aquí, por eso hoy, sólo por hoy, te pensaré, te lloraré y te amaré por última vez.

14 diciembre 2018

Creo firmemente que los lazos de sangre no son determinantes para constituir profundas relaciones de amor paterno, materno y filial, que no es la sangre sino el roce, la crianza, la presencia, la paciencia la disposición, etc., la que consolida y cimienta una familia.

Si bien sabemos que el ingrediente principal de que está hecha la vida son los CAMBIOS, también nos hemos dado cuenta que hay cambios más difíciles y más duros de aceptar que otros.

La muerte de un ser querido, cualquiera que sea el vínculo, es la experiencia más dolorosa por la que puede pasar una persona.

De repente sentimos que toda la vida, en su conjunto, duele. Nos duele el cuerpo, nos duele la identidad y el pensamiento. Nos duele nuestro entorno y nuestra relación con ese ser querido ausente. Nos duele el dolor de la familia y amigos, nos duele el corazón y el alma.

Sentimos que lo único que calmaría tanto dolor, es el regreso de la persona amada…y al mismo tiempo sabemos que esto no es posible…y la herida duele más aún .

Inevitablemente la muerte es parte de cada vida que vivimos.

Y para superar éste cambio tan importante que supone la pérdida de un ser querido, es necesario hacer un proceso de duelo.

Se sabe que el duelo tiene etapas, que se dan en la mayoría de los casos:

-Negación y/o incredulidad: hay un momento que la noticia nos produce una especie de shock, un momento de negación, de confusión, en el que no entendemos lo que nos está pasando.

-Regresión: de repente rompemos en un llanto desgarrador, gritamos, pataleamos como un niño…no hay palabras lógicas para expresar lo que se siente en ese estado de explosión emocional.

-Furia: rabia, enojo, podemos pasar momentos en los que nos enojamos con todos y con todo, intento de buscar un culpable, un responsable…aun así, una vez más sabemos que detrás de la furia, de la ira, de la rabia, siempre está una profunda tristeza.

-Culpa: también aparece la culpa, nos sentimos culpables por haberle o no haberle dicho tal cosa, por no haber hecho tal otra, por no haber estado en tal sitio…es parecida a la furia, pero la culpa, como siempre es mentira y no debe quedarse en nosotros.

-Desolación: la etapa más dura, donde nos conectamos con la verdadera tristeza. Nos conectamos con la soledad de estar sin el, con los espacios vacíos que nos ha dejado, con nuestros propios vacíos interiores, es aquí cuando tenemos percepciones extrañas, despertar sintiendo su voz, verle en sueños, sentir su presencia, su olor, etc..

-Fecundidad: pasada la etapa de desolación empezamos a vislumbrar a lo lejos la salida. Podemos hacer cosas dedicadas a esa persona, inspiradas en ella

-Aceptación: la llegada a este punto, no significa que todo pasó y ya está resuelto. Se trata de sentir que yo no seria quien soy si no hubiera tenido esa persona a mi lado, conectar con todo lo que quedó en mi. La conciencia de lo que dejó en mi ser.

Todos tenemos la capacidad de atravesar un duelo pero a veces nos quedamos atascados en una de sus etapas, está demostrado que las herramientas más útiles para estos momentos, son un abrazo fuerte, la posibilidad de compartir nuestra historia, el llanto acompañado, el hombro firme, el oído atento, dispuesto a atender nuestra necesidad de hablar, nadie mejor que nuestros seres queridos para atender nuestras demandas…

Sabemos que nuestro duelo ha sido elaborado cuando somos capaces de pensar en nuestro ser querido sin el dolor intenso, cuando volvemos a poner nuestras emociones en la vida y en las personas de nuestro alrededor.

Aun así aunque elaboramos nuestro duelo, no por eso olvidamos la pérdida una vez terminado el proceso.

Queda “el recuerdo de la cicatriz”. El dolor de la cicatriz nos sigue recordando el pasado. Y aunque cada año las cicatrices hablan en voz más tenue, a veces pasa mucho tiempo y puede que hasta  dejen de recordarnos lo perdido.
Sin embargo hay cicatrices, que sin duda, duelen por siempre.

12 diciembre 2018

Me tocó huir de mi misma, pero no sabía a dónde ir ni qué camino recorrer.
Muchas veces me hallé perdida y sin fuerzas para continuar, sentía como mis sueños amenazaban con morir.
Me encontraba en la cúspide de la soledad, sobre el más bajo cielo que podría tocar.
La oscuridad había arropado mi vida y desde lo más débil de mi espíritu sentía agonizar una a una mis ilusiones, hasta que un día finalmente dejaron de palpitar.
La vida no sería fácil, muchas veces me lo aseguraron, pero jamás mencionaron cuán difícil se pondría.
Sola...? Si. Me encontraba sola.
Me encontraba dispersa flotando en un universo que sentía tan mío pero que a la vez amenazaba con dejarme caer.
Desde mi suelo admiraba el plumaje de aquellas águilas que desde lo más bajo habían resurgido, los débiles rayos del sol atravesaban sus plumas y sutílmente calentaban mi alma.
Si... estaba hundida.
Pero con deseos de poder levantarme, abrir mis alas y lanzarme a volar.
Pero la cobardía me había mostrado descaradamente el gran poder que tenía sobre mí.
Llorar..., Gritar..., Pedir ayuda..., Implorar.
Qué no hice?
Pero eran palabras lanzadas al viento, palabras que por una única vez golpearon el eco de mi pecho y finalmente se perdieron en la inmensidad del silencio.
¡Maldito dolor!
Desarraigó de mi ser todo el aliento que me había sido otorgado.
Cómo volver a empezar?
Cómo volver a creer en mi?
No me reconocía, en mí sólo hallé escombros.
Mi felicidad se derrumbó con un golpe de lágrimas que sentía martillaban una y otra... y otra vez donde más me dolía.
Oh águila que llevo dentro, si algún día decides volver a volar, sólo abre tus alas  y no mires abajo... sólo lánzate.
Lánzate y salvame del abismo en que me encuentro.

06 diciembre 2018

Hay mujeres que parecen enteras, pero por dentro están rotas, que llevan una sonrisa en la cara, pero la tristeza la llevan en el alma, que parecen fuertes, que siempre van con la frente en alto, que las ves y crees que no tienen sentimientos, pero pueden derrumbarse en cualquier momento.

Hay mujeres que no quieren enamorarse, porque al entregar el corazón, entregan un poder difícil de controlar, permiten que las lastimen y les destrocen la ilusión.

Hay mujeres que soportan las humillaciones, que se ríen de los insultos, que les da igual que de ellas se burlen, pero cuando es alguien a quien aman, lloran sin parar en la madrugada.

Hay tantas mujeres rotas, pero nadie las nota, porque saben aparentar fortaleza, siempre llevan una sonrisa en la cara, para que no las lastimen, para que las crean enteras.

02 diciembre 2018

Si te vas a ir, no te detengas, sigue tu camino, y por favor, no vuelvas. Pero antes de marcharte...
Devuélveme los besos que con el viento te mandaba, regresa a mis labios los suspiros que al pensarte, escapaban de mi pecho.

Devuelve los latidos, acelerados y tranquilos, que mi corazón, constantemente, al escucharte palpitaba.

Devuelve las caricias que cada noche te entregaba, enredados en sabanas ardientes, recostados en almohadas de sueños complacientes.

Regresa mis palabras que con amor te recitaba, todos esos versos que de mi corazón brotaban.

Devuelve el sonido de mi voz, con la que tantas veces entoné una bella canción de amor.

No quiero que te lleves nada, porque lo que yo te daba, no va a acompañarte a donde tu vayas, se queda conmigo, para guardarlo todo en mi cofre, ahora vacío.

21 noviembre 2018

Encontré en ti un alma rota, estabas vacío y sin ganas de continuar, se habían ido tus ganas de amar y solo eras la carcasa desechable en la que esa te habia convertido.

Era frustrante seguir tus pasos y ver como te tambaleas y gritas, heridas que quedaron abiertas y en carne viva, era frustrante saber que todo esfuerzos por arreglarte parecían en vano porque en tu soledad resurgian las pesadillas de tu pasado y de nuevo quedabas en fragmentos cada vez mas pequeños.

Te perdiste por no perderla a ella, pero a esa  no le importó que te perdieras, no sabe lo terrible que es resurgir del polvo una obra de arte y hacerla brillar nuevamente.

Mientras se desgarra mi alma cuando lloras sus recuerdos intento dibujar sonrisas efímeras en un rostro que parece perdido en el tiempo, a veces desfallecer parece la opción mas pronta y parezco rendirme tras cada intento de ver en ti felicidad cuando sólo sufres y buscas de mi consuelo, hacemos el amor despacio por miedo a traer aquél momento donde fuiste lastimado y...  yo no estaba para impedirlo.

Y cuando quedas dormido en mi pecho y abrazas mi cintura, puedo sentir la paz en tu interior, hasta que de nuevo tus malditas pesadillas te hacen susurrar su nombre, como quisiera arrancarte de un tirón a esa que te lastimó, como quisiera poder hacer que vuelvas a amar sin miedo, como quisiera ser yo tu único recuerdo.

Pero aunque me cueste  y sienta que el tiempo va en mi contra, lo intentaré, tomaré dia a día tus pedazos y te construire caminos nuevos.




16 noviembre 2018







Carlitos, vas a recorrer los espacios y visitar los mundos con toda libertad en una vida etérea, imperecedera e inaccesible a los sufrimientos, has emprendido el vuelo sin escalas, a un país que ha proscrito los dolores, tu rol acá ha terminado y ahora debes incorporarte a la vida de eterna felicidad.
Quizá no encontremos la salida en mucho tiempo, quizá no superemos la ausencia en muchos meses… Pero hay algo que ni siquiera la muerte rompe: el AMOR, y aunque ya no podamos verte, ni escuchar tu voz, ni mirarte a los ojos, ni abrazarte físicamente, siempre podremos cerrar nuestros ojos para recordarte, para decirte desde nuestro corazón que te extrañaremos.
Y desde ahí, es donde nacerán los verdaderos consuelos: desde la eternidad de un sentimiento y no desde lo efímero de una vida mortal.

08 noviembre 2018

Perdámonos en caminos sin destinos, en amores sin finales.
Regálame tus caricias más ardientes y tus gestos más frecuentes.
Yo te daré la melodía de mis sentidos y mis sonrisas más cautivas.

Perdámonos en el desierto de un olvido y en la cumbre de un te amo.
Regálame tu vigor todas las noches y tu aliento en las mañanas.
Yo te daré el color de mis pupilas y la humedad de mi entre pierna.

Perdámonos en las letras de un poema y en el son de una canción.
Regálame de tu cuerpo los lunares y el aroma de tu pelo.
Yo te daré de mis labios la dulzura y de mi cuerpo las posturas.

Perdámonos... no es tan difícil lo aseguro, y si es por verte me apresuro a vencer esta distancia que separa nuestros cuerpos y aumenta el deseo de que seas solo mío y de  ser siempre tuya.

Sigmund Freud dice:


“La muerte es algo natural, incontrastable e inevitable. Hemos manifestado permanentemente la 

inequívoca tendencia a hacer a un lado la muerte, a eliminarla de la vida. Hemos intentado matarla 

con el silencio. En el fondo nadie cree en su propia muerte. En el inconciente cada uno de nosotros 

está convencido de su inmortalidad. Y cuando muere alguien querido, próximo, sepultamos con él 

nuestras esperanzas, nuestras demandas, nuestros goces. No nos dejamos consolar y hasta donde 

podemos nos negamos a sustituir al que perdimos”

19 octubre 2018



Hoy lamento tantas cosas, hoy que ya no estas, esos abrazos que no se dieron y que nunca se darán, risas y carcajadas que se fueron contigo y me pregunto, ¿dónde estarán? quizás en el viento perdidas buscando algún lugar o alguien quiera tomar... quedaron momentos no vividos que lo tendremos que vivir en esa vida en que tu ya estás...
Hoy se que tu viaje no es de irte y volver, se que ya no volverás.
Pretender hacer algo después es pretender hacerlo en otra vida. Pero sólo tenemos esta vida. La vida del ahora. Hacerlo ahora es decidir hacerlo. Hacerlo después es decidir no hacerlo. A partir de ahora, elijamos siempre hacer. El tiempo es ahora.

12 octubre 2018

Fue una noche donde a la ventana empolvada por el sosegado y melódico viento, entró una resplandeciente estrella y reflejándose en mis agotados ojos sin decir palabras te dijo que te ensueño.

De nuestro lado se encontraron, la hora, el lugar, la noche y el silencio, donde nuestras eternas almas con sólo un suspiro se unieron en el estrecho y apacible lecho.

Fue una noche silenciosa mágica y llena de misterios, donde sólo se escuchaba a lo lejos, el susurro del envejecido y frígido viento.

Donde las cansadas manecillas del viejo y rechinante reloj seguían su paso sin importarles el esperado y alborozo momento, pero eso no detuvo al imprescindible destino para que a nuestros corazones acoplara y bastó tan poco tiempo.

Que noche aquella en la cual se escuchó hasta un eco del involucrado y melancólico silencio, es una noche inolvidable donde estarán de testigos de lo que aconteció, nuestros latentes corazones y el precipitado e imparable tiempo!

11 octubre 2018


Amor al que una vez llamé mío, hoy que ya te has ido y  que, tal vez me has olvidado, acuérdate de esta peregrina que aún vaga por los lugares en los que me hiciste tuya, bajo las estrellas y en compañía de la luna.
Tu partida pisó mis sentimiento y mis sentimientos se murieron con el tiempo.

20 septiembre 2018

Te pertenezco como le pertenece la arena al mar, como le pertenece la lluvia al invierno y, las hojas secas al otoño.
Te pertenezco como la sangre le pertenece al cuerpo y las nubes al cielo. Así, te pertenezco.
Tal y como le pertenecen las flores a un jardín y la luna a la noche
Como le pertenece la fé a un peregrino, como las espinas le pertenecen al tallo de una rosa.
Te pertenezco entera centímetro a centímetro, cada poro de mi piel te pertenece, cada latido, cada suspiro, cada mirada, cada sonrisa...
Te pertenezco en cuerpo y alma en vida y aún en la muerte te seguiré perteneciendo.
Te pertenezco en deseo, en pensamiento, en palabras y en silencios.
Te pertenezco como el insomnio a la noches y el café a las mañanas, como el viento a las aves y la tierra a los caminantes.
Espero que ahora si puedas entender a lo que me refiero cuando te digo que soy tuya.



Te doy mi amor, mis sueños, mis abrazos y mi piel, mis momentos, mis recuerdos y mis silencios.
Te doy mi llanto y mis risas, mis motivos y excusas, mi corazón, mi alma y mi espíritu andante, mi certeza y mi incredibilidad, mi realidad y mis fantasías.
Te doy mis letras y mis frases, esas que lees y te complacen,mi amargura, mi ternura y mi esencia, mis penas y mis armonías, mis fracasos y mis aciertos.
Te doy mis tristezas y melancolías, te doy las satisfacciones de mis días, mis logros obtenidos y mis fracasos dolidos.
Te doy mis emociones, mis fantasías y mi cabeza cabizbaja sin alguna ilusión, mis momentos a solas, abatida por la soledad y mis momentos extasiados.
Te doy mi mirada perdida y mi sonrisa presumida, te doy un motivo para que te quedes y la tenacidad para que me sobrelleves.
Te doy mis noches largas, inundadas de soledad y te regalo el firmamento cargado de estrellas.
Te doy todo lo que tengo, todo lo que me complementa y si algo ha faltado te lo entrego una noche cualquiera, con luna llena y velones a la orilla del mar.

17 septiembre 2018

Cierra la puerta y apaga las luces, hoy nuevamente ha llegado nuestra hora.
Si... nuestra hora. La hora en que nos amamos, la hora en que puedo decir "eres mío y soy tuya".
La hora que me das dos o tres veces a la semana para sentirme amada y para amarte como sólo yo sé y puedo hacerlo.
Cierra la puerta que no quiero desperdiciar ni un solo minuto de nuestro tiempo, de esta hora tan frágil y tan corta.
Cállate! No quiero escucharte. Sólo estoy sedienta de tu cuerpo, de tus besos... de ti.
Hoy quiero besarte de tal manera que siempre recuerdes el por qué decides buscarme, quiero penetrar mis caricias no sólo en tu cuerpo sino también en tu alma, quiero marcar el camino de las huellas de mis manos en tu cuerpo, quiero hacerte cosas que nunca nadie te ha hecho, quiero olvidarme que te amo y convertirme en tu verdadera amante.

Entra! cierra la puerta y apaga la luz.
Hoy quiero demostrarle a la lujuria que no es nada ante mi forma de hacerte el amor, quiero sentirte mío para siempre... para siempre.
Aunque al terminar  nuestra hora mis brazos se inunden de nada y mi cuerpo tiemble de frío, quiero adueñarme de tu ser  aunque al acabar nuestra hora me quede vacía y llorando.
Entra y disfruta. Nuestra hora apenas comienza.


14 septiembre 2018

Dile a la tristeza que no la extraño, que soy mas fuerte desde que ella no está, que no vuelva, no la necesito.
Dile que aprendí a sonreír, no sólo al público, si no que también al espejo, dile que me veo mejor sin ella, que me hice amiga de otros sentimientos, dile también que ya no tiene poder sobre mí.
Si ves a la tristeza dile que me he trasladado a un mundo nuevo, que no me busque, porque no me va a encontrar, dile que no pierda su tiempo en tratar de alcanzarme de nuevo, dile que siga vagando, buscando otro cuerpo débil donde posicionarse, que el mío ya no le pertenece, dile que hace tiempo que ya dejé de ser su cómplice.

11 septiembre 2018

Estoy triste esta noche porque todo lo nombra, porque él está lejos y lo siento aquí tan cerca, porque
siento en la brisa el temblor de sus besos, porque siento su voz que me llama en la sombra.
Estoy triste esta noche porque tiemblan las rosas, porque llora la luna, en el cielo infinito agoniza
una estrella y en su cáliz dormido una flor se sonroja.

Esta noche estoy triste por eso en mis versos una pena muy grande en las ondas se agita, yo no se si
la angustia llegará hasta mi pecho, mientras llora la luna con sus lágrimas tímidas.

08 septiembre 2018

Quiero enamorarme de un hombre, pero, de un hombre de verdad. Que esté seguro de sí mismo y no tengas trastornos de complejidad.
Un hombre con carácter de rey y ternura de niño, con la sabiduría de un anciano y el amor de un hijo.
No quiero un hombre con aires de señor, que venga con celos absurdos a prohibirme ser feliz, quiero un hombre de verdad, que me acompañe a soñar, que sepa que aunque estoy con él no soy de su propiedad y que soy yo quien elije que camino andar.
No quiero un hombre que aún traiga en su ser heridas de amores pasados, quiero uno que esté sano, completo y listo para amar, quiero uno de esos que te inspiran a ser mejor, sin caer en la monotonía, aún haciendo todos los días el amor.
Quiero enamorarme de un hombre de verdad, que sepa de caricias y canciones bonitas, que sepa dar abrazos y hacer caricias.
No quiero un hombre machista, de los que se creen rey en castillos que otros han construído, no quiero uno que le guste tener control sobre mi cuerpo y decisiones.

No quiero uno de esos inmaduros, que no saben tratar y que creen que con dinero todo lo pueden comprar, porque mi amor y mi tiempo no están en venta, tampoco rento mis abrazos y mucho menos mi cuerpo.
Quiero enamorarme de un hombre, que baile conmigo al son del amor,que no ponga reglas de atención. Quiero enamorarme de un hombre que no corte mis alas, quiero enamorarme de un hombre de verdad. ¿Es mucho pedir?

31 agosto 2018



Sueño con un amor bonito, de esos que no sólo te agarran de la mano sino también del alma de esos que no solo te abrazan el cuerpo sino también el corazón, de esos que no solo te endulzan el oído sino también la vida.
También me he concedido el deseo de soñar con despertar cada mañana viendo los ojos que me alumbraran por siempre,
de soñar con un amor de esos que se hacen eternos en una caricia, de los que se hacen inmensos con una sonrisa.
Yo también he soñado con un amor así, de los que todos buscan, de los que todos también sueñan.

30 agosto 2018

Cómo es que se nos ha ido la vida?
Cómo es que malgastamos tantos instantes?
Aún recuerdo aquellas madrugadas, cuando hacía frío y me abrazabas por la espalda. Esa manía tuya de hacerme sonreir estando enajoda, y de llegar a casa con algún detalle.
...entonces, ahora despierto y  me dices que se nos ha acabado el tiempo...
No recuerdo haber firmado contrato, no recuerdo haber hecho algún pacto.
Hoy sólo se que te vas, y que nada en el mundo te hará regresar.
¿Cómo es que me dices que tu amor se venció? Si nunca trajo fecha de caducidad.
Hoy simplemente te vas y no te importa que yo quede atrás.
Me desgasto en lágrimas al recordar los lugares por donde solíamos andar.

27 agosto 2018

Esta será la última vez que me de el lujo de extrañarte, si, esta será la última vez que me permita llorarte.
Que te amé tú muy bien lo sabes, pero sé que tampoco he de morirme si mis sentimientos no valoraste.
Fuiste ternura, fuiste pasión, pero si algo he aprendido es que nada es eterno y aúnque duela es mejor quedar con bellos recuerdos que aferrarme a un amor que ya no vive, que sólo agoniza por tus mentiras, por tus falsas caricias.
No seguiré haciéndome preguntas que nunca tendrán respuestas, tampoco te preguntaré en qué fallé, si de mi di todo lo que pude y lo que no tenía lo inventé.
Pero, ya está bueno de llorarte, ya fue mucho suplicarte, ya invertí gran parte de mis dias pensándote y de mis noches extrañándote, ya está bueno. Ya es necesario parar aquí, por eso hoy, sólo por hoy, te pensaré, te lloraré y te amaré por última vez.

17 agosto 2018

No te sorprenda si llegas y me ves mirando a través de la ventana saboreando mi última taza de café y disfrutando del último cigarrillo de mi cajetilla.

No te sorprendas, pues no debe ser sorpresa para ti que me he cansado.

Desde hace días te he dado señales de mi cansancio y de mi desinterés por esperar, pues en tí nunca ha existido la intensión de cambiar.

No te sorprendas si me ves serena y sin llorar, pues ya he llorado tanto en el silencio de mis madrugadas.

Hoy tan sólo estoy aquí, despidiéndome de cada suceso, ya que mi hora de partida se acerca con cada segundo.

No, no es necesario pronunciar palabra alguna, ya todo se ha dicho, y lo que faltó por decir ya no tiene importancia.

Debes saber que apenas termine mi café y mi cigarrillo me iré... en silencio.

No me llevaré mucho, sólo lo que me pertenece.

Me llevo mis lágrimas, mis noches de insomnio y esas llamadas que nunca contestaste.

Te dejo tus insultos y malos tratos.

Dividiré los recuerdos, tantos los malos como los buenos.

Ahí te dejo tu mitad.

También te dejo algunos abrazos rotos y gran parte de tus besos, sobre todo aquellos en los que sentía que ya no me querías.

En la cocina quedan las tardes en las que por la ventana te veía llegar y en la puerta quedó el beso en la frente con el que te recibía.

Dejé mi celular, así que no debes preocuparte, no llamaré para decirte que te extraño y que quiero volver.

No te sorprendas si ahora que me vaya sientes que a la casa la invade el vacío, con el tiempo te acostumbrarás como lo hice yo.

En la cafetera he dejado preparado el café tal como a ti te gusta mientras lees los periódicos en las mañanas, aunque debes aprender a prepararlo, pues yo ya no estaré más.

Y en la mesa tienes servida la cena y no te preocupes por el dolor en el pecho, pronto se convertirá en tu mejor compañía.

Ahora si ha llegado el momento de mi partida.

Te dejo todo listo para que empieces una nueva vida, igual como lo haré yo.

La única diferencia es que el calvario que a ti te espera ya yo lo viví.

Me voy liviana, me voy tranquila.

Y por favor... no intentes buscarme, ya no volveré

Ah, un último favor. Lava mi taza y barre las cenizas de mi cigarro.

15 agosto 2018


Hace mucho no te veía.
Sólo llegabas me poseías, me tomabas, tal vez, porque entre penumbras te esperaba.
Con una cortina oscura impedía que la luz de la luna me iluminará, tal vez apenada por mi figura tan cambiada y aún  a oscuras tu agradecías como te excitaba, tal vez porque tu cuerpo también cambio y nunca viste de mi parte desilucion o desaprobación.. . y a ti no te importaba
Nunca te percataste de mis arrugas, de mis canas, sólo te preocupabas por disfrutar y que disfrutara. No encendía la luz porque a ciegas ya sabía donde tocar para que te exitaras, pero ese dia no fue asi... primero me observaste y con asombro viste que mi cuerpo ya no era el de ayer, joven y lozano.
Aquel... que tocaste y acariciaste por primera vez... ya no había agilidad, sólo correspondía sin innovar, pero que importaba ahora, sigue siendo el cuerpo de una mujer, de esa que te adora y hace que siempre te sientas bien.
Hemos recorrido tanto. Ha habido risas y llantos, nunca reparé que mi cuerpo se transformó, tampoco nunca me importó.
Siento que los años no han pasado por los dos.  Aún  nos hacemos con pasión el amor...
Es una relación mas madura, mas segura, ya no es alocado, aun así  apasionado. Aún  te deseo por las noches y por las mañanas tomar café, salir un dia de paseo, a cenar y después volver... y, abrazarnos hasta el amanecer...
Dicen que somos un par de locos por vivir a plenitud, ¿pero por qué critican nuestro modo, si lo que importa es la actitud?
Y aún nos falta tiempo para amarnos aunque ya no haya sexo sabremos que es amor... con sólo tocarnos...

12 agosto 2018



No necesito de promesas y detalles,
Tampoco de mentiras semejantes.
No necesito de palabras rebuscadas, solo quiero un alma resguardada.
Que sepa amar, que sepa esperar y perdonar, que no se ahogue en mis penas ni agonize en mis silencios.
Solo quiero un alma pura, un amor de verdad, un corazon sincero y lleno de bondad.
Que me acaricien mientras duermo, con quiero un abrazo sempiterno.
No. No quiero promesas obstentosas, difíciles de cumplir, con lo fácil que es hacerme cosquillas para hacerme sonreir.
Solo eso quiero.
Explotar de emoción, quedarme sin respiración, ahogarme en unos brazos repletos de perdón.

09 agosto 2018

El hombre que se enamore de mí debe saber que yo no soy sólo cuerpo, yo soy una mujer en toda la dimensión de la palabra.

Soy como esa niña a la que muchos quisieran consentir, sin embargo soy una mujer difícil de entender, pero sobre todo debe tener claro que no soy perfecta, que cometo errores a diario, y que son esos mismos errores los que me han formado hasta ser esa mujer que muchos quieren alcanzar y, no es que sea inalcanzable, es que sé perfectamente lo que quiero, como también sé lo que no me pueden dar.

El hombre que se enamore de mí debe saber que yo no dependo de nadie, que dependo de mí, que no me quiera venir a comprar con lujos y detalles y, que sí acepto sus regalos es porque simplemente me dejo consentir.

El hombre que se enamore de mí debe saber que está frente a una mujer de verdad.

31 julio 2018

Ojo con ellas…, Jorge Eduardo Cinto.

Andan por ahí, con su atrevido miedo, portando sus cuarenta y tantos, lindas, leídas, viajadas, sensibles.
Ojo con ellas.
Vienen de cerrar una puerta con decisión, pero sin olvido. Amaron, construyeron, parieron, cumplieron.
Amaron a su hombre, dieron alas a sus crías y ahora, desentumecieron las suyas: ¡ahí estaban!: intactas, brillantes, soberbias, majestuosas, listas para el vuelo: no ya las de un hornero, sí las de una gaviota, soberana y curiosa.

Saben de la vida y de tu hambre porque con su cuerpo han sabido saciarlas.

Expertas en estupidez y sus matices: se reconocieron inmersas en ella hasta el estupor y soportaron mucha hasta el dolor; sabrán distinguirla, no lo dudes.

Versadas en economía, la aplican en el gesto, en el andar y en su exacta sensualidad.

Ojo con sus caderas sabias: ya se estiraron y contrajeron, se estremecieron y agitaron.

Saben del amor, en todos sus colores, desde el rojo resplandor al mustio gris.

Sus piernas fuertes arrastran raíces todavía.

Prontas a sentir, van con una vieja canción en los labios, profunda intensidad en la mirada y delicada seguridad en la sonrisa.

Pero, si esta advertencia es tardía, y descubres que ya no puedes dejar de pensar en ella, entonces, ten cuidado de ahora en más, no te equivoques, no lo arruines: no les envíes un mensaje de texto, mejor invítale un café con tiempo; no recurras al e mail, preferirán sin duda un poema en servilleta. No les hagas promesas, no les vendas imagen, mejor exhibe tu autenticidad mas despojada. No caigas, por rellenar, en aturdido ruido vacuo, deja que respire un silencio en común.

Vienen de quemar las naves y cambiar comodidad indolente por riesgo vital.
Avanzan por un camino incierto, pero elegido.

En su cartera, fotos, un perfume y algunas lágrimas.
En su mirada, una decisión...

Ojo con ellas…tal vez, si tienes suerte, hay una en tu camino. 


Publicado en Escritores de Tucumán Siglo XXI. Lucio Piérola Ediciones.

  e la Mujer Queridas mujeres, Hoy conmemorámos el  Día Internacional de la Mujer , una fecha que va más allá de las felicitaciones, las flo...