Chopin.

31 agosto 2014

Tus palabras me seducen y me tientan, me provocan y me vislumbran, me dan de beber y me sacian, me gozan y me alimentan.

Imposible no seguir tus pasos...

Y yo me dejo llevar de tu mano para sentir el latir profundo de tus versos, respirarte, sentirte, soñarte en el universo del arco iris que colorea tu alma  hasta alcanzar el océano infinito del deseo.

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...