Chopin.

21 agosto 2014

No vacilé, no vacilaste, tuvimos la certeza, de que el destino, había barajado las cartas que tenía para nosotros. Tal vez tenga miedo a que la magia estalle como una pompa de jabón, por tener el corazón deshilachado de soledades…pero ya lo he decidido, y tengo el valor suficiente, para llamarte amor.

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...