Chopin.

20 agosto 2014

Quiero hablarte de que pasó desde que te fuiste, el vacío fue devastador y sin embargo, pude construir sobre tus restos. Que me escribí con tu amigo, aquel que tanto estimas; que te necesite riendo con mis hijos. Que extrañé tus comidas, tu risa displicente, tu música constante, tu enorme dignidad, tus fiestas distendidas, tus criticas ácidas, tu constante estar cuidadamente sobre mí. Ahora quiero un abrazo tan fuerte, tan inmenso, tan apretado, tan uno, que me sostenga, hasta que ya no me quede tiempo, para no volver a extrañarte.

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...