Chopin.

25 enero 2026

COHERENCIA

 Señor Presidente electo,


El nombramiento de autoridades de gobierno no es un gesto simbólico ni una concesión política. Es una decisión estructural que define estándares éticos, fija límites claros y comunica, sin ambigüedades, qué conductas son aceptables para ejercer poder en nombre del Estado. Por esa razón, quienes acceden a cargos ministeriales deben exhibir una trayectoria personal y pública que resista el más alto escrutinio ciudadano.


Usted ha construido su liderazgo político sobre un discurso de orden, autoridad, consecuencias y rectitud moral. Ha sido enfático en señalar que el país necesita reglas claras, sanciones efectivas y autoridades que den el ejemplo. Ese discurso genera expectativas legítimas y eleva, de manera inevitable, el estándar al que deben someterse sus decisiones. La coherencia entre palabras y hechos no es opcional: es una obligación política.


En ese marco, el nombramiento de Natalia Duco como autoridad de gobierno resulta incompatible con los principios que usted declara defender. Su suspensión por dopaje es un hecho objetivo, acreditado y de conocimiento público. No se trata de una interpretación ideológica, ni de una polémica artificial, ni de un juicio personal. El dopaje constituye una falta grave que vulnera principios básicos de honestidad, igualdad de condiciones y respeto por las reglas. Son exactamente esos principios los que se supone deben guiar la acción de quienes ejercen funciones públicas.


Lejos de atenuar este antecedente, el hecho de que provenga del deporte de alto rendimiento lo agrava. El deporte de élite se sostiene sobre la confianza pública y el juego limpio. Cuando esa confianza se rompe, el daño es profundo y duradero. Pretender que un antecedente de esta naturaleza carece de relevancia para un cargo ministerial implica relativizar valores que, en otros contextos, usted mismo ha exigido con dureza y sin matices.


Mantener este nombramiento envía una señal inequívoca y preocupante a la ciudadanía: que los estándares éticos son flexibles, que existen dobles criterios según la conveniencia política, y que el discurso de rectitud puede ser ajustado cuando incomoda. Esa señal no solo debilita la credibilidad de su futuro gobierno, sino que instala desde el inicio una contradicción profunda entre lo prometido y lo practicado.


Este reclamo no busca una descalificación personal ni una condena permanente. Es una exigencia institucional y ciudadana. Gobernar no es solo imponer autoridad; también es asumir responsabilidades, reconocer errores y corregir decisiones cuando estas no cumplen con los estándares mínimos que se exigen a quienes administran el poder.


Por estas razones, corresponde una rectificación inmediata y explícita. La permanencia de Natalia Duco en un cargo ministerial no es sostenible desde el punto de vista ético ni político. Su remoción no debe entenderse como una concesión a la presión pública, sino como una decisión coherente con el discurso de orden, consecuencia y autoridad que usted ha levantado como eje de su liderazgo.


Persistir en este nombramiento, pese a los cuestionamientos fundados y evidentes, solo confirmará que el discurso moral es selectivo y que la exigencia ética no es real, sino retórica. La ciudadanía tomará nota de ello desde el primer día.


La ética pública no admite excepciones convenientes ni justificaciones posteriores. La autoridad se ejerce con el ejemplo, no con consignas. Rectificar no es retroceder: es gobernar con coherencia


¿………………….

Además ella como ministro del deporte de Chile -como todos los ministros del deporte- formará parte de la “Agencia Mundial antidopaje” creada el año 1999, con sede en Canadá.


Por otro lado Chile está postulando a los Juegos Olímpicos Juveniles.

……….?

22 enero 2026

Sólo no ser olvidada.

 Hay padres y madres que lo dan todo. No porque les sobre, sino porque entienden que su responsabilidad es proteger, alimentar y sostener, incluso cuando hacerlo implica renunciar a sí mismos. Trabajan sin descanso para que a sus hijos no les falte nada o, al menos, para que les falte lo menos posible. 

Muchas veces lo hacen solas, cargando con una ausencia que no eligieron: la de un padre que no asumió ningún compromiso con su familia.


En ese esfuerzo silencioso se va la vida. Se posterga el descanso, los sueños, la tranquilidad. Se aprende a resolver sin ayuda, a no quejarse, a seguir adelante aunque duela. Todo se justifica con una sola idea: que los hijos estén mejor.


Con el tiempo, sin embargo, llega una realidad difícil de aceptar: la ingratitud. Hijos que crecieron con sacrificio, pero que no reconocen el esfuerzo. Que reclaman, exigen o juzgan sin mirar el camino recorrido. Que dan por hecho lo que costó años de trabajo, cansancio y soledad.


La ingratitud duele más cuando viene de quienes fueron la razón de todo. No se trata de pedir recompensas ni obediencia eterna, sino de algo básico: respeto, memoria y conciencia. Reconocer que nada fue gratis, que alguien estuvo ahí cuando otro decidió no estar.


No todos los hijos son ingratos, pero cuando lo son, dejan al descubierto una herida profunda. Porque quien dio todo no espera aplausos, sólo  no ser olvidada.

Sólo verdad.

 No  escribo como esposa ni como víctima. Escribo como quien hizo tu parte mientras tú mirabas hacia otro lado.


No fuiste arrastrado por las circunstancias. Te corriste. No te equivocaste: abandonaste. Y lo hiciste con una constancia que no deja dudas. Años sin compromiso no son un descuido, son una decisión.


Mientras yo me desgastaba resolviendo lo básico, tú te reservabas el derecho a no responder por nada. No estuviste en lo difícil, pero tampoco en lo simple. No estuviste, punto.


El daño no fue solo económico ni emocional. Fue estructural. Porque obligaste a otros a vivir con menos para que tú vivieras con más: más libertad, menos responsabilidad.


Además de todo esto, me golpeabas.

No por errores. No por discusiones. No por tensión ni por desbordes.

Me golpeabas porque querías. Porque podías. Porque te daba placer ejercer poder.


Durante mucho tiempo no lo vi así. La manipulación funciona de ese modo: te convence de que fallaste, de que mereces el castigo, de que el golpe es una consecuencia y no una elección. Pero no había causa ni excusa. No era reacción ni disciplina. Era violencia deliberada.


No espero arrepentimiento. Llega tarde y no cambia los hechos. Esto no es un pedido ni un diálogo. Es un cierre.


Fallaste. Yo cumplí.

Y la verdad no necesita tu aprobación para ser dicha.


Aquí termina.

No hay reconciliación forzada, no hay moraleja. Solo verdad puesta en palabras.

Aquí va. Sin filtro. Al límite.

Los crié sola. No como metáfora ni como relato heroico: sola de verdad. Sin respaldo, sin relevo, sin alguien que tomara el control cuando yo no podía más. Todo recayó sobre mí. Y aun así, seguí.

No me pidan ahora que explique cada carencia como si hubiera sido una elección. No lo fue. Fue el resultado directo de una ausencia que ustedes prefieren no mirar. Es más fácil señalar a quien estuvo que enfrentar a quien no estuvo nunca.

Reclamar desde el lugar del que recibió es cómodo. Juzgar a quien sostuvo todo es injusto. No hubo abandono de mi parte. Hubo límites. Y esos límites los cargué yo sola.

No me deben gratitud ciega. Pero sí honestidad. Y la honestidad empieza por reconocer que si hoy están de pie, no es por milagro ni por mérito ajeno. Es porque alguien no se fue cuando habría sido más fácil hacerlo.

Dejen de castigar la presencia. Dejen de romantizar la ausencia. Porque eso no los hace libres ni fuertes. Solo los vuelve ingratos.

06 marzo 2025

 e la Mujer


Queridas mujeres,


Hoy conmemorámos el Día Internacional de la Mujer, una fecha que va más allá de las felicitaciones, las flores y los regalos. Es un día de reflexión, de reconocimiento y de lucha.


Reconocemos a aquellas mujeres que, a lo largo de la historia, han abierto caminos con su valentía y esfuerzo, permitiéndonos avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria. Recordamos a quienes han levantado su voz para exigir derechos, a quienes han trabajado sin descanso para mejorar sus vidas y las de quienes las rodean.


Pero también es un día para celebrar la fuerza, la resiliencia y la capacidad de cada una de ustedes. Mujeres que, en sus diferentes roles, sostienen familias, lideran comunidades, innovan en el trabajo, luchan por sus sueños y enfrentan con dignidad cada desafío que la vida les presenta.


Aún queda mucho por hacer. La igualdad no es solo un ideal, sino una meta que debemos alcanzar juntos, hombres y mujeres, apoyándonos y respetándonos mutuamente. Que este día nos recuerde que cada paso cuenta y que el cambio comienza en cada uno de nosotros.


A todas ustedes, gracias por su esfuerzo, por su valentía y por ser ejemplo de lucha y amor. ¡Feliz Día de la Mujer!

27 febrero 2025

 El imperialismo busca dividir a América Latina porque, al fragmentar a los países de la región, puede mantener su control económico, político y cultural sobre ellos. Una América Latina unida tendría mayor capacidad para negociar, proteger sus recursos naturales, y construir un modelo de desarrollo independiente que no dependa de potencias extranjeras.

Esta estrategia de división tiene varias razones:

América Latina es rica en recursos naturales como petróleo, minerales, agua y biodiversidad. Divididos, los países tienen menos capacidad para proteger esos recursos frente a empresas transnacionales o intereses extranjeros.

Un bloque latinoamericano unido tendría un peso geopolítico más grande en el escenario global. Dividir a los países permite que las potencias dominantes impongan tratados comerciales, acuerdos desfavorables o incluso intervenciones políticas y económicas.

A través de acuerdos bilaterales en lugar de multilaterales, las potencias imperialistas logran que los países de América Latina dependan económicamente de ellas. Esto reduce las posibilidades de que se desarrollen mercados internos o alianzas más justas entre naciones vecinas.

Mantener a los países enfrentados permite imponer ideologías favorables al imperialismo, debilitando movimientos sociales o gobiernos que buscan modelos de desarrollo alternativos.

En resumen, la división beneficia al imperialismo porque dificulta la resistencia colectiva y perpetúa un sistema en el que América Latina es vista como proveedora de materias primas y mano de obra barata, en lugar de como un conjunto de naciones soberanas capaces de decidir su propio destino.

 Hace un poco más de 7 años, mi situación llegó a un punto crítico. La acumulación de dolores, tanto físicos como emocionales, y la sensación de haber perdido el control de mi vida me llevaron a un estado de desesperación absoluta. 

En ese momento, no podía ver más allá del sufrimiento diario, y la idea de seguir adelante parecía insoportable. Fue entonces cuando intenté, de manera consciente, salir de este plano, creyendo que esa era la única forma de encontrar alivio.


Recuerdo ese período con una mezcla de tristeza y compasión hacia mí misma. 

Estaba atrapada en un lugar oscuro, donde el dolor nublaba todo lo demás, incluso las pequeñas cosas que aún podían darme esperanza. En ese momento, no veía opciones, solo el peso abrumador de todo lo que había perdido.


Sin embargo, algo me detuvo. Puede que haya sido una pequeña chispa de vida en mi interior, o el apoyo de las personas que me rodeaban, aunque no lo percibiera claramente en ese instante. Ese momento marcó un antes y un después en mi vida, porque desde ahí comencé a darme cuenta de que necesitaba ayuda y que no podía enfrentar esto sola.


Fue un proceso lento, lleno de tropiezos, pero buscar apoyo profesional, hablar de lo que sentía y conectarme con personas en situaciones similares me ayudaron a entender que no estaba sola. 

Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que ese intento desesperado no fue un final, sino el inicio de un camino difícil pero necesario hacia la sanación.

04 febrero 2025

La playa

 Hoy me sentí triste y frustrada. Estando en la playa, ese lugar que tanto me gusta, ese lugar que siempre llena de calma, quise caminar y no pude hacerlo. Fue un golpe emocional, como si el peso de todo lo que cargo se hiciera aún más evidente frente a algo tan sencillo como dar unos pasos en la arena. Fue una mezcla de impotencia, algo de rabia conmigo misma y una pena, una profunda pena. Intenté contenerme, pero terminé llorando, sentirme tan limitada me golpeó fuerte, como si una parte de mí estuviera perdiéndose algo valioso. Es un día difícil, uno de esos en los que el dolor y las limitaciones parecen más grandes que yo. 

Fue como si todo el peso de lo que siento cada día se hubiera acumulado y estallado de golpe. 

Me sentí sobrepasada, como si no pudiera con todo esto. En ese momento, el dolor y las emociones fueron demasiado, y lo único que pude hacer fue dejar que salieran en forma de lágrimas.

Estos momentos de vulnerabilidad son difíciles, pero también son reales.

Aquí estoy, intentando no dejar que me derrote del todo.

19 enero 2025

Hasta pronto.

 Mis queridos hijos:

Si están leyendo estas palabras, significa que ya no estoy con ustedes físicamente. Quiero que sepan que cada palabra que escribo viene desde el amor más profundo que tengo en mi corazón por ustedes.

Ustedes han sido lo más importante y maravilloso de mi vida. Mi amor por ustedes es infinito, y me llena de orgullo todo lo que son como personas: sus bondades, sus luchas, sus sueños. Han sido la razón por la que he luchado cada día, incluso cuando el peso de mi dolor parecía demasiado grande.

Quiero que siempre recuerden que no fue su culpa ni hubo nada que ustedes pudieran haber hecho para cambiar lo que he sentido. Este dolor no se debe a ustedes, sino a algo que no he podido superar dentro de mí misma.

Mi deseo más grande es que vivan una vida plena, que sigan adelante, que se cuiden y se amen mutuamente. Quiero que se apoyen en los momentos difíciles y que encuentren la felicidad en las cosas simples de la vida, como lo hicieron conmigo en tantos momentos hermosos que compartimos.

Lamento no haber sido capaz de encontrar la paz que buscaba. Sin embargo, quiero que sepan que mi amor por ustedes sigue siendo eterno y que los llevo conmigo en mi alma, dondequiera que esté.

Por favor, cuídense entre ustedes. Apoyen a sus hijos, mis nietos, y nunca olviden lo valiosos que son para este mundo. Les pido que no permitan que este acto los detenga o los haga dudar de su propia fuerza.

Con todo mi amor y gratitud por haberme permitido ser su madre,

Mamá.

18 enero 2025

Hij@s

 Quiero expresarles cuanto los amo y lo agradecida que estoy por tenerlos en mi vida. Ustedes han  sido la luz que ilumina mis días y la razón por la que mi corazón late con tanta alegría. Cada momento a su lado es un regalo precioso que atesoro profundamente.

Sus risas llenaron mi hogar de felicidad y verlos crecer y aprender me llenó de orgullo. Quiero que sepan que siempre estaré  para apoyarlos en cada paso de su camino. 

En los momentos difíciles, seré su roca, y en los momentos alegres, compartiré su felicidad con entusiasmo.

La conexión que compartimos es única e inquebrantable y a medida que fueron creciendo, les desee que encuentren  la fuerza y la sabiduría para enfrentar cualquier desafío que se les presentara. 

Siempre recuerden que son amad@s incondicionalmente.

Su felicidad y bienestar son mi prioridad absoluta.

Estoy agradecida  por cada día que paso siendo su madre y por la familia maravillosa que formamos juntos. Que la vida les traiga amor, éxito y gratitud. Siempre estaré aquí para ustedes, porque ustedes son mi mayor tesoro.

14 noviembre 2024

DEPRESIÓN.

 Hoy quiero hablarles de alguien especial, alguien cuyo corazón lucha contra las sombras diarias. Esta persona, que tal vez pasa desapercibida, lleva consigo la carga silenciosa de la depresión.

En las profundidades de su ser, esta alma valiente enfrenta tormentas emocionales. Cada día es una batalla, y cada sonrisa que regala es un acto de coraje. Su mente, a veces nublada por la tristeza o el miedo, -ansiedad y angustia-, merece ser comprendida y apoyada.

No es solo un estado de ánimo pasajero, sino una travesía constante en la que la luz y la oscuridad entrelazan sus danzas. Les pido, que muestren compasión y paciencia. 

A menudo, detrás de la fachada de aparente normalidad, se esconde un mar de emociones inexplorado.

Permítanle hablar, escuchar sin juzgar y abrazar sin reservas. Recordemos que la empatía puede ser un faro guía en las noches más oscuras. Juntos/as, como sociedad, podemos tejer una red de apoyo que haga que esta persona se sienta menos sola en su viaje.

En lugar de preguntar "¿por qué estás triste?" o ¿que te pasa?  ofrezcamos un "estoy aquí para ti". 

Que estás letras  sean  un recordatorio de que, aunque no podamos comprender completamente su lucha, estamos dispuestos a caminar a su lado.

Con amor,  esperanza y fe.


Aventurera.

VIDA

 Quiero expresar mi profundo agradecimiento por la belleza y diversidad que me has brindado. Agradezco por los momentos de alegría y por los desafíos que me han fortalecido. 

Cada día es una oportunidad para aprender y crecer, y estoy agradecida por las lecciones que me has enseñado.

Gracias por la naturaleza impresionante, por las conexiones significativas con otras personas y por las experiencias que han dejado huellas imborrables en mi corazón. Aprecio la oportunidad de explorar, descubrir y maravillarme ante tu vastedad.

En este viaje llamado vida, agradezco por las segundas oportunidades, la esperanza que siempre ofreces y la posibilidad constante de transformación. 

Aquí estoy, agradecida por el pasado, presente y futuro que me ofreces.

Adiós amigo.

 Es difícil poner en palabras el dolor que siento al despedirme de ti. Tu partida ha dejado un vacío imposible de llenar, pero quiero recordarte con amor y gratitud por todos los momentos maravillosos que compartimos.

Tus risas resonarán siempre en mi corazón, y cada recuerdo juntos es un tesoro que atesoraré por siempre. La vida no será la misma sin tu presencia, pero sé que tu espíritu perdurará en quienes te quisimos 

Gracias por ser ese amigo leal y generoso, por iluminar mi vida con tu amistad. Aunque ya no estés físicamente, tu influencia positiva perdurará y seguirá guiándonos.

Descansa en paz, querido amigo. Te extrañaré más de lo que las palabras pueden expresar, pero siempre llevaré tu memoria conmigo.

 Tengo una mente curiosa y abierta, que disfruta de aprender y de mantenerme en constante conversación sobre temas variados. Soy jubilada y vivo en un departamento en Santiago, donde dedico parte de mi tiempo a cuidar mis plantas de interior.   Estos cuidados me dan cierta tranquilidad, y quizá me ayudan  a desconectar un poco.

Estoy en una lucha diaria con el dolor de la artrosis y la sombra de una depresión, pero tengo una actitud decidida y busco aprender a convivir con ello. Tengo un enfoque reflexivo y auténtico para enfrentar estas experiencias, y valoro mucho el hecho de conectar y de compartir para enriquecerme y manejar lo que vivo.

Soy una persona sensible y con una fuerza silenciosa, buscando siempre maneras de llevar una vida equilibrada, a pesar de los desafíos que enfrento.

Duele.

 He tenido que cargar un dolor profundo y que aún está conmigo.

Descubrir que una parte de esa tristeza tiene raíces en la relación con mi mamá fue un hallazgo tan liberador como doloroso, porque lleva a reconocer un anhelo que quizás nunca se llenó, una expectativa de amor y conexión que, de niña, necesitaba y que no llegó de la manera que esperaba o necesitaba.

Reconocer esta herida y trabajar en ella; es un gran paso hacia sanar. A veces, cuando la depresión se relaciona con la ausencia de cuidado o interés por parte de una figura tan importante como una madre, la tristeza puede sentirse como algo muy antiguo y muy profundo. Con el tiempo y con ayuda, es posible que esa carga se aliviane, que logre separarme de ese vacío y construir, desde dentro, un espacio de amor propio y consuelo.

En el tratamiento, he  explorado esa parte mía que fue herida, darle voz y reconocer su necesidad de afecto y apoyo. 

A veces, en estos procesos, logramos encontrar una manera de darnos a nosotros mismos lo que en su momento no recibimos, aunque parezca imposible al principio. Lleva tiempo, pero las heridas de la infancia pueden sanar, y me estoy dando esa oportunidad.

Estoy construyendo algo nuevo, aunque los días difíciles sigan apareciendo.

 Al mirar las estrellas me di cuenta que en cada una de ellas existe un paraíso, comprendí el valor que no damos a la vida. Vi volar una estrella en su gran mundo… la vi volar sin rumbo y la note perdida. 

Me di cuenta que a veces no sólo en este mundo existe soledad… y a veces la soledad nos da la respuesta que no podiamos encontrar. 

Al mirar las estrellas pude ver que la felicidad llega en cualquier momento… que todo se termina en este mundo, desde lo más hermoso, hasta lo más molesto y doloroso,  que en ella están los sueños, los besos y aquel tiempo que perdimos algún día, crecí un poquito más. 

Aprendí a sonreír y,  a ver la realidad,  pude ver la verdad: que no sirve el orgullo cuando existe amistad; que no sirve llorar cuando un amor se va; que no vale la pena aprender a callar; que no existen fronteras cuando tenemos vida … 

Y que aprender a vivir, con lo tenemos y sin temor a perderlo es lo mejor que hay!

23 marzo 2020

Los de arriba del muro


Sin lugar a dudas, “La Divina Comedia”, de Dante Alighieri, es una obra literaria que debe ser releída una y otra vez a lo largo de nuestras vidas, muchos de sus pasajes nos dejan enseñanzas para el resto de nuestro camino, por lo que, cada vez que lo leemos, entendemos una parte más de esta magnífica obra. Este es un pequeño fragmento en el que se menciona a los indiferentes, pues considero que el mundo se está inundando de este “tipo” de personas. 
Al entrar al Infierno, Dante, guiado por su maestro Virgilio, horrorizado por los suspiros, quejas y profundos gemidos, le pregunta a Virgilio, quiénes son esos a los que acongoja el dolor, y este le responde:
“Esta miserable suerte está reservada a las tristes almas de aquellos que vivieron sin merecer alabanzas ni vituperios: están confundidas entre el perverso coro de los ángeles que no fueron rebeldes ni fieles a Dios, sino que sólo vivieron para sí. […] El mundo no conserva ningún recuerdo suyo, la misericordia y la justicia los desdeñan”.
Así, castigados por la picadura de las moscas y avispas que hacían correr por su rostro sangre mezclada con lágrimas, que caían a sus agusanados pies, los indiferentes estaban condenados eternamente a vivir en la puerta del infierno, por no haber vivido, por no haberse jugado por nada, por ser aquellos que, en definitiva, vivieron “arriba del muro”.
George Bernard Shaw, tiene una excelente frase, escribía: “el peor pecado hacia nuestros semejantes no es odiarlos, sino tratarlos con indiferencia: esa es la esencia de la inhumanidad”, en realidad, nada más acertado, la sociabilidad es una característica intrínseca en el hombre, no sentir nada por nadie es romper con lo que nos hace humanos, alejarnos de todo, transformarnos en monstruos que viven solo por sí mismos, y no se inmutan por nada. La indiferencia, de esta manera, se transforma en el peor de los males de la humanidad, porque nos corrompe desde lo más interno de nuestro ser, nos hace apáticos, displicentes, insensibles; y esto, inevitablemente, nos lleva a permitir los peores males, a convivir con el peor de los castigos, con los mayores tormentos, a permitir el dolor y el sufrimiento de otros, siempre y cuando, “no me afecte a mí mismo”, olvidando, que, si permito que suceda algo a otro, esto me terminará afectando.
Enseñaba Aristóteles a Nicómaco: “estúpidos es necesario llamar a los que no se encolerizan en presencia de cosas que deben producir una verdadera cólera”, es precisamente con este pequeño fragmento, que entendemos que el propio Aristóteles ubicaba a la indiferencia en los extremos, nos aleja de la vida virtuosa, de alcanzar la verdadera felicidad, por lo tanto, nos llama a encontrar en la “mansedumbre” al término medio.
Ser indiferente es, también, caer en la “inutilidad” a la que refería Pericles cuando le hablaba a sus conciudadanos, en el Gran Ofertorio, dedicado a los atenienses caídos en la Guerra del Peloponeso.  La indiferencia devasta a la democracia, destruye el pilar fundamental de la participación ciudadana, y es el germinador más potente para que broten las semillas más oscuras, corrupción, violencia, dolor, abusos de poder, en fin, cientos de males que encuentran en ella un cobijo para crecer hasta que es imposible derribarlos.
Luchemos contra la indiferencia arduamente, evitemos perder la humanidad, que se desmantele a nuestra sociedad, tomemos partido por las causas que nos atraigan, embanderémonos con nuestras ideas, defendamos aquello en lo que creemos, expresemos nuestros pensamientos, profesemos la empatía y la tolerancia, discutamos y debatamos sobre los temas que hacen a nuestra vida común, siempre con mesura y respeto a las opiniones de nuestro “adversario”, contrincante, de turno.
Sin importar la ideología que profesemos, las ideas que carguemos, mientras no invoquen odio o violencia, salgamos a expresar en lo que creemos, a socializar, a hacer y sentir algo por el prójimo, evitemos estar en esa odiosa “posición” de no jugarse por nada, de estar constantemente arriba del muro.

07 septiembre 2019

QUIZÁS...

Quizás el olor de una rosa sea el aroma que lleva impregnada tu piel.
Quizás el menguante de la luna sea tu posición favorita para dormir.
Quizás el amargo de mi café sea el delirio de tus suspiros.
Quizás el despertar con tus manos enlazadas con la nada sea tu peor martirio.
Quizás el viento te lleve susurros de mis te quiero.
Quizás el silencio te confirme lo que por mi sientes.
Quizás sea yo quien ahora tiene miedo de defraudar a tu noble corazón.
Quizás haya más que solo guerras en el mundo y se esconda la paz en la transparencia de tu alma.
Quizás solo baste un beso para pertenecerte eternamente.
Quizás el amor vaya más allá de donde algunos han llegado.
Quizás las mentiras tengan algo de verdad y en la verdad se escondan las más dolorosas mentiras.
Quizás el mundo no sea tan grande como lo pintan ni el mar tan salado como lo afirman.
Quizás la vida sea larga o corta y la muerte sólo sea un descanso para un cuerpo abatido en las lejanías de un olvido inalcanzable y recuerdos que laten para herir una ilusión.
Quizás nuestro amor solo tenga vida en las letras que dedico a tu cuerpo, a tu ser y a tu alma.
Quizás el por siempre sólo dure un rato y un rato sea suficiente para quererte por siempre.
Quizás la promesa más grande de amor este
guardada en nuestros labios... y en nuestros cuerpos.

06 mayo 2019

Perdón por darme por vencida, pero costaba mucho respirar.
Dejó de doler mi cuerpo y empezó a doler mi alma... y eso dolía más.
Perdón por rodearme de soledad, pero costaba tanto confiar.
Me vi sola y hundida, me desplomé en la orilla a pocos pasos de lograr la felicidad.
Perdón por callar muchas veces pero fué muy difícil entender mi silencio.
Perdón por errar cuando se suponía debía acertar pero mi  vida  vino sin manual.
Perdón por parar cuando se suponía que debía seguir pero me vi sin fuerzas para continuar.
Perdón por no luchar, perdón por no volver a intentar, perdón por querer irme y nunca regresar.
Perdón...

06 marzo 2019

Así: me duele respirar, duele la vida, duele la soledad, duele el silencio... duele todo.
Lágrimas que bajan de prisa por mi rostro, huyendo de la felicidad.
Sentimientos de culpa, de desesperación y arrepentimiento me invaden cual río a rebasado su caudal.
Cerrar los ojos y sentir que desaparezco ya no es suficiente.
Me vencí a mi misma sin haber intentado librar la batalla que llevo por dentro.
Pesan los errores, pesan las decisiones, me pesa el dolor.
Aún respiro, aun vago por inercia en el mundo.
Trato de ser felíz y de sonreir... pero duele.
¿Dolerá también la muerte como ahora duele la vida?

24 febrero 2019

Experiencia



Fui esclava de pintarme el pelo y cuidar mi cara, pero, mirándome al espejo debo confesar que me siento muy bien así, natural, porque me recuerdan constantemente que mis lágrimas y mis risas no han sido en vano, que cada cana y cada arruga tienen su historia.
He vivido, he reído y he llorado!
Sin embargo, a pesar de esto, considero que el gran cambio que los años aportaron a mi vida, se ha producido en mi alma.
Los años me enseñaron a priorizar, a conciliar con el amor, a agradecer el regalo de la amistad, confieso que un beso de mis hijos, la sonrisa de mis nietos o una celebración familiar, producen más luces en mi vida, que la más brillante constelación de estrellas!
Los años que han pasado también me han demostrado, que mis amig@s han iluminado mi camino en algún momento y en algún lugar, sin importar el tiempo y la distancia.
Que l@s verdader@s siguen aquí y l@s que se fueron es porque simplemente cumplieron su proceso.
Los años han pasado y la realidad de mi vida ha ido cambiando.
Aunque mi cuerpo físico esté envejeciendo, mi alma sigue joven.
Mi época de inseguridades y de correr tras la vida ya pasó.
He caminado lo suficiente para entender, que no puedo y no quiero vivir de apariencias.
También comprendí, que no debo más que sentir agradecimiento por haber tenido el privilegio que mis amig@s me eligieran como acompañante en su ruta por la vida.
Con todo esto, vivo mi realidad día a día, entendiendo que es tiempo de asumir las experiencias y que no importa lo que pase con mi cuerpo físico, las circunstancias actuales de mi vida están centradas en lo que pase con la juventud de mi alma.

19 enero 2019

Acaso eso era lo que merecía?. El lado oscuro de tu cielo, el lado amargo de tus labios, el lado frío de tu cuerpo.
Tus miradas de desprecio me acribillaron el alma, tus manos vacías de amor me arrastraron cada día a esta agonía, nunca me preguntaste si algo me dolía, al contrario, te reías mis lágrimas.
Me llenaste de desilusión, mataste uno a uno mis sueños.
Me fue difícil un día despertar y ver que no me querías.
Inundaste mi corazón de dolor. Creo que no era necesario robarme  la vida y dejarme vacía.

COHERENCIA

  Señor Presidente electo, El nombramiento de autoridades de gobierno no es un gesto simbólico ni una concesión política. Es una decisión es...