Chopin.

11 marzo 2026

Algunas de las 364

 Nombrar todas las leyes una por una sería muy largo, porque durante el gobierno de Gabriel Boric Font se promulgaron alrededor de 364 leyes entre 2022 y 2026.  

Por eso normalmente se mencionan las más importantes o conocidas, que son las que tuvieron mayor impacto social, económico o institucional. 

A continuación  una lista amplia de las principales leyes y reformas aprobadas o promulgadas durante su gobierno.


Principales leyes del gobierno de Gabriel Boric (2022-2026)


Trabajo y economía

Ley de 40 horas laborales (reducción gradual de la jornada de trabajo).

Aumento del sueldo mínimo en varios tramos durante el gobierno.

Ley de Delitos Económicos y Ambientales.

Royalty Minero para que la minería aporte más recursos al Estado y a las regiones.

Ley de pago efectivo de pensiones de alimentos (“Ley Papito Corazón”).

Ley de Conciliación de vida laboral, familiar y personal.

Ley de teletrabajo para cuidadores.

Pensiones y protección social.

Mejoras a la Pensión Garantizada Universal (PGU).

Reforma de pensiones (en tramitación y avances legislativos hacia nuevo sistema).

Sistema Nacional de Cuidados.

Ley de deuda histórica de profesores (inicio del proceso de pago).

Ley de conciliación laboral y familiar.


Salud

Copago Cero en Fonasa, que permite atención gratuita en hospitales públicos para afiliados.

Programas y leyes para reducción de listas de espera.

Fortalecimiento de la red pública de salud.

Seguridad pública.

Ley Nain-Retamal para protección de la función policial.  

Ley que aumenta penas por porte de armas en lugares concurridos.  

Ley que agrava penas por secuestro.  

Ley contra la extorsión y fortalecimiento de Gendarmería.  

Nueva Ley Antiterrorista.

Ley que crea el Ministerio de Seguridad Pública.

Fiscalía Supraterritorial contra el crimen organizado.

Derechos sociales y protección.

Ley Karin contra el acoso laboral.

Ley TEA (protección de personas dentro del espectro autista).

Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres.

Ley de reparación para víctimas de femicidio.

Ley de adopción modernizada.

Vivienda y ciudad.

Plan de Emergencia Habitacional con leyes asociadas para construcción de viviendas.

Normas de integración social y urbana.

Medio ambiente y recursos naturales.

Ley Marco de Cambio Climático (implementación y reglamentación).

Estrategia Nacional del Litio.

Leyes de protección ambiental y delitos ambientales.


Educación

Fortalecimiento de la educación pública.

Normas para convivencia escolar y protección de estudiantes.


Otras leyes relevantes.

Leyes de Presupuesto de la Nación de cada año.

Modernización del sistema de inteligencia del Estado.

Ley que fortalece el Ministerio Público.

Normas sobre digitalización del Estado y modernización administrativa.


Entre 2022 y 2026 se publicaron 364 leyes, lo que convirtió a este período en uno de los gobiernos con mayor producción legislativa de las últimas décadas en Chile.  

Señor: Gabriel Boric Font


Hoy, al cerrar su período presidencial, quiero hacer saber desde una  gratitud profunda y creo que de muchas personas mayores que hemos visto cambios reales en nuestra vida cotidiana durante estos cuatro años.

La vejez suele ser una etapa silenciosa, donde muchas veces se siente que la sociedad avanza sin mirarnos. Sin embargo, durante su mandato sentí que se volvió a poner atención en quienes ya hemos entregado toda una vida de trabajo, esfuerzo y aporte al país.

Valoro especialmente los avances en pensiones, con el fortalecimiento de la Pensión Garantizada Universal, que permitió a muchos adultos mayores vivir con un poco más de tranquilidad y dignidad. Para muchos hogares significó poder pagar medicamentos, alimentos o servicios básicos sin el peso constante de la incertidumbre.

También reconozco las mejoras impulsadas en la salud pública, con más atención en listas de espera, programas preventivos y acceso a tratamientos que para las personas mayores son fundamentales. En esta etapa de la vida, la salud se vuelve una preocupación diaria, y cada avance en este ámbito se siente profundamente.

Agradezco igualmente las iniciativas destinadas al cuidado de personas mayores, el reconocimiento del trabajo de los cuidadores, el fortalecimiento de la salud mental, y los esfuerzos por mejorar programas sociales, vivienda y apoyo comunitario. Son pasos importantes hacia una sociedad que no abandona a quienes envejecen.

Tal vez aún quedan muchas cosas por hacer. Pero también es justo reconocer lo que se ha logrado y el espíritu con el que se intentó construir un país más justo, donde la dignidad no dependa de la edad ni de los ingresos.

Desde la experiencia de toda una vida, sabemos que gobernar nunca es fácil. Por eso hoy quiero despedir su período con respeto y agradecimiento por las políticas, las intenciones y los esfuerzos dirigidos hacia la tercera edad -de la cual formo parte- de nuestro país.

Que el futuro de Chile siga avanzando hacia una vejez más digna, más protegida y más acompañada.

Con gratitud y esperanza,

María de los Ángeles.

Mi gratitud.

 Señor

Gabriel Boric Font

Hoy quiero escribirle desde lo más profundo de mi corazón, como una mujer mayor que ha vivido muchos años, muchas etapas del país y también muchas dificultades. Por eso, cuando uno llega a esta etapa de la vida, cada gesto de dignidad y cada ayuda concreta se sienten de una manera muy especial.

Durante su mandato, muchas de las decisiones que se tomaron no quedaron solo en palabras o promesas. En mi caso, llegaron directamente a mi vida. Gracias a los cambios y avances en la salud pública, hoy puedo atenderme en el Hospital del Salvador con costo cero. Para alguien de la tercera edad, eso no es solo un beneficio administrativo: es tranquilidad, es seguridad, es saber que cuando el cuerpo falla no estaremos solos ni desprotegidos.

La atención que he recibido ha sido digna, cercana y verdaderamente humana. Sentirse escuchada, atendida con respeto y con una mirada integral hacia la salud hace una diferencia enorme en esta etapa de la vida. Nos devuelve algo muy importante: la sensación de que seguimos siendo valiosos para nuestro país.

También valoro profundamente los avances en pensiones y en los apoyos destinados a las personas mayores. Para muchos de nosotros significó poder vivir con un poco más de estabilidad, poder comprar lo necesario sin tanta angustia, y enfrentar la vida diaria con mayor tranquilidad.

Quizás quienes son más jóvenes no alcanzan a dimensionar lo que esto significa. Pero quienes hemos trabajado toda una vida, criado familias, aportado a la sociedad y luego llegamos a la vejez, sabemos lo importante que es sentir que el país no nos olvida.

Por todo eso, hoy quiero decirle simplemente gracias. Gracias por haber puesto atención en las personas mayores, por impulsar cambios que nos devuelven dignidad, y por recordarnos que también somos parte importante de este Chile que sigue caminando hacia adelante.

Le escribo estas palabras con emoción sincera, porque cuando las políticas públicas se transforman en bienestar real para las personas, dejan de ser cifras y se convierten en humanidad.

Que la vida le devuelva con creces todo el esfuerzo que dedicó a servir al país.

Con gratitud y afecto,

Una adulta mayor agradecida.

03 marzo 2026

 He tenido que cargar un dolor profundo y que aún está conmigo.

Descubrir que una parte de esa tristeza tiene raíces en la relación con mi mamá fue un hallazgo tan liberador como doloroso, porque lleva a reconocer un anhelo que quizás nunca se llenó, una expectativa de amor y conexión que, de niña, necesitaba y que no llegó de la manera que esperaba o necesitaba.

Reconocer esta herida y trabajar en ella; es un gran paso hacia sanar. A veces, cuando la depresión se relaciona con la ausencia de cuidado o interés por parte de una figura tan importante como una madre, la tristeza puede sentirse como algo muy antiguo y muy profundo. Con el tiempo y con ayuda, es posible que esa carga se aliviane, que logre separarme de ese vacío y construir, desde dentro, un espacio de amor propio y consuelo.

En el tratamiento, he  explorado esa parte mía que fue herida, darle voz y reconocer su necesidad de afecto y apoyo. 

A veces, en estos procesos, logramos encontrar una manera de darnos a nosotros mismos lo que en su momento no recibimos, aunque parezca imposible al principio. Lleva tiempo, pero las heridas de la infancia pueden sanar, y me estoy dando esa oportunidad.

Estoy construyendo algo nuevo, aunque los días difíciles sigan apareciendo.

 ROMPER PATRONES


Romper patrones generacionales es esencial para el crecimiento personal y social. Estos patrones, que pueden incluir comportamientos, creencias y hábitos negativos, a menudo se transmiten de una generación a otra, perpetuando ciclos de disfunción, abuso y limitaciones. Al romper estos patrones, se pueden lograr varios beneficios significativos.

Al dejar atrás conductas y actitudes tóxicas heredadas, se promueve una mejor salud mental y emocional, reduciendo el estrés, la ansiedad y la depresión.

Superar los patrones negativos ayuda a construir relaciones más sanas y constructivas, basadas en el respeto y la comprensión mutua.

Al tomar conciencia de estos patrones y trabajar para cambiarlos, se desarrolla una mayor autoconfianza y una sensación de control sobre la propia vida.

Romper con hábitos y creencias nocivas no solo beneficia al individuo, sino que también crea un entorno más positivo y saludable para las generaciones futuras, estableciendo nuevos estándares de comportamiento y valores.

Abandonar los patrones limitantes abre la puerta a nuevas oportunidades y experiencias, fomentando el crecimiento personal y profesional.

A nivel macro, la transformación de los individuos puede llevar a una sociedad más justa y equitativa, al reducir problemas como la violencia, la discriminación y la desigualdad.


En resumen, romper patrones generacionales es un proceso vital para el desarrollo individual y colectivo, promoviendo un futuro más saludable y prometedor para todos.

25 enero 2026

COHERENCIA

 Señor Presidente electo,


El nombramiento de autoridades de gobierno no es un gesto simbólico ni una concesión política. Es una decisión estructural que define estándares éticos, fija límites claros y comunica, sin ambigüedades, qué conductas son aceptables para ejercer poder en nombre del Estado. Por esa razón, quienes acceden a cargos ministeriales deben exhibir una trayectoria personal y pública que resista el más alto escrutinio ciudadano.


Usted ha construido su liderazgo político sobre un discurso de orden, autoridad, consecuencias y rectitud moral. Ha sido enfático en señalar que el país necesita reglas claras, sanciones efectivas y autoridades que den el ejemplo. Ese discurso genera expectativas legítimas y eleva, de manera inevitable, el estándar al que deben someterse sus decisiones. La coherencia entre palabras y hechos no es opcional: es una obligación política.


En ese marco, el nombramiento de Natalia Duco como autoridad de gobierno resulta incompatible con los principios que usted declara defender. Su suspensión por dopaje es un hecho objetivo, acreditado y de conocimiento público. No se trata de una interpretación ideológica, ni de una polémica artificial, ni de un juicio personal. El dopaje constituye una falta grave que vulnera principios básicos de honestidad, igualdad de condiciones y respeto por las reglas. Son exactamente esos principios los que se supone deben guiar la acción de quienes ejercen funciones públicas.


Lejos de atenuar este antecedente, el hecho de que provenga del deporte de alto rendimiento lo agrava. El deporte de élite se sostiene sobre la confianza pública y el juego limpio. Cuando esa confianza se rompe, el daño es profundo y duradero. Pretender que un antecedente de esta naturaleza carece de relevancia para un cargo ministerial implica relativizar valores que, en otros contextos, usted mismo ha exigido con dureza y sin matices.


Mantener este nombramiento envía una señal inequívoca y preocupante a la ciudadanía: que los estándares éticos son flexibles, que existen dobles criterios según la conveniencia política, y que el discurso de rectitud puede ser ajustado cuando incomoda. Esa señal no solo debilita la credibilidad de su futuro gobierno, sino que instala desde el inicio una contradicción profunda entre lo prometido y lo practicado.


Este reclamo no busca una descalificación personal ni una condena permanente. Es una exigencia institucional y ciudadana. Gobernar no es solo imponer autoridad; también es asumir responsabilidades, reconocer errores y corregir decisiones cuando estas no cumplen con los estándares mínimos que se exigen a quienes administran el poder.


Por estas razones, corresponde una rectificación inmediata y explícita. La permanencia de Natalia Duco en un cargo ministerial no es sostenible desde el punto de vista ético ni político. Su remoción no debe entenderse como una concesión a la presión pública, sino como una decisión coherente con el discurso de orden, consecuencia y autoridad que usted ha levantado como eje de su liderazgo.


Persistir en este nombramiento, pese a los cuestionamientos fundados y evidentes, solo confirmará que el discurso moral es selectivo y que la exigencia ética no es real, sino retórica. La ciudadanía tomará nota de ello desde el primer día.


La ética pública no admite excepciones convenientes ni justificaciones posteriores. La autoridad se ejerce con el ejemplo, no con consignas. Rectificar no es retroceder: es gobernar con coherencia


¿………………….

Además ella como ministro del deporte de Chile -como todos los ministros del deporte- formará parte de la “Agencia Mundial antidopaje” creada el año 1999, con sede en Canadá.


Por otro lado Chile está postulando a los Juegos Olímpicos Juveniles.

……….?

22 enero 2026

Sólo no ser olvidada.

 Hay padres y madres que lo dan todo. No porque les sobre, sino porque entienden que su responsabilidad es proteger, alimentar y sostener, incluso cuando hacerlo implica renunciar a sí mismos. Trabajan sin descanso para que a sus hijos no les falte nada o, al menos, para que les falte lo menos posible. 

Muchas veces lo hacen solas, cargando con una ausencia que no eligieron: la de un padre que no asumió ningún compromiso con su familia.


En ese esfuerzo silencioso se va la vida. Se posterga el descanso, los sueños, la tranquilidad. Se aprende a resolver sin ayuda, a no quejarse, a seguir adelante aunque duela. Todo se justifica con una sola idea: que los hijos estén mejor.


Con el tiempo, sin embargo, llega una realidad difícil de aceptar: la ingratitud. Hijos que crecieron con sacrificio, pero que no reconocen el esfuerzo. Que reclaman, exigen o juzgan sin mirar el camino recorrido. Que dan por hecho lo que costó años de trabajo, cansancio y soledad.


La ingratitud duele más cuando viene de quienes fueron la razón de todo. No se trata de pedir recompensas ni obediencia eterna, sino de algo básico: respeto, memoria y conciencia. Reconocer que nada fue gratis, que alguien estuvo ahí cuando otro decidió no estar.


No todos los hijos son ingratos, pero cuando lo son, dejan al descubierto una herida profunda. Porque quien dio todo no espera aplausos, sólo  no ser olvidada.

Sólo verdad.

 No  escribo como esposa ni como víctima. Escribo como quien hizo tu parte mientras tú mirabas hacia otro lado.


No fuiste arrastrado por las circunstancias. Te corriste. No te equivocaste: abandonaste. Y lo hiciste con una constancia que no deja dudas. Años sin compromiso no son un descuido, son una decisión.


Mientras yo me desgastaba resolviendo lo básico, tú te reservabas el derecho a no responder por nada. No estuviste en lo difícil, pero tampoco en lo simple. No estuviste, punto.


El daño no fue solo económico ni emocional. Fue estructural. Porque obligaste a otros a vivir con menos para que tú vivieras con más: más libertad, menos responsabilidad.


Además de todo esto, me golpeabas.

No por errores. No por discusiones. No por tensión ni por desbordes.

Me golpeabas porque querías. Porque podías. Porque te daba placer ejercer poder.


Durante mucho tiempo no lo vi así. La manipulación funciona de ese modo: te convence de que fallaste, de que mereces el castigo, de que el golpe es una consecuencia y no una elección. Pero no había causa ni excusa. No era reacción ni disciplina. Era violencia deliberada.


No espero arrepentimiento. Llega tarde y no cambia los hechos. Esto no es un pedido ni un diálogo. Es un cierre.


Fallaste. Yo cumplí.

Y la verdad no necesita tu aprobación para ser dicha.


Aquí termina.

No hay reconciliación forzada, no hay moraleja. Solo verdad puesta en palabras.

Aquí va. Sin filtro. Al límite.

Los crié sola. No como metáfora ni como relato heroico: sola de verdad. Sin respaldo, sin relevo, sin alguien que tomara el control cuando yo no podía más. Todo recayó sobre mí. Y aun así, seguí.

No me pidan ahora que explique cada carencia como si hubiera sido una elección. No lo fue. Fue el resultado directo de una ausencia que ustedes prefieren no mirar. Es más fácil señalar a quien estuvo que enfrentar a quien no estuvo nunca.

Reclamar desde el lugar del que recibió es cómodo. Juzgar a quien sostuvo todo es injusto. No hubo abandono de mi parte. Hubo límites. Y esos límites los cargué yo sola.

No me deben gratitud ciega. Pero sí honestidad. Y la honestidad empieza por reconocer que si hoy están de pie, no es por milagro ni por mérito ajeno. Es porque alguien no se fue cuando habría sido más fácil hacerlo.

Dejen de castigar la presencia. Dejen de romantizar la ausencia. Porque eso no los hace libres ni fuertes. Solo los vuelve ingratos.

Algunas de las 364

  Nombrar  todas las leyes  una por una sería muy largo, porque durante el gobierno de  Gabriel Boric Font  se  promulgaron alrededor de 364...