Chopin.

31 julio 2014

Una tarde caliente, una taza de café, las cuatro paredes de mi refugio, mi cuerpo desnudo ardiendo  vestido sobre el tuyo.
Tu aroma que me habita, tus ojos que me miran, mi piel que transpira tu sudor, nuestro susurrado eco resonando nuestros deseos.

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...