Chopin.

17 julio 2014

Con galopar suave primero, luego violento, desciendes por mis llanuras, tiemblas entre mis besos, entre mis piernas te vuelves vulnerable, como solo el deseo puede hacerlo...entregado... y abandonado a mi cuerpo, como pájaro en mis manos, sin que nadie pueda ya separarnos…y mis piernas alrededor de tu espalda, forman corona de impudor, en esta hermosa noche de luna y silencio.

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...