Chopin.

23 julio 2014






 
Me gusta que leas  en braile sobre mi cuerpo, pues ese es el pergamino en el que endeleblemente llevamos grabada la vida, pausadamente lo surcas, convirtiendo mi tartamudez en la dicción perfecta, haciendo de cada caricia oratoria pulcra y es que nadie sabe con exactitud los kilómetros de piel por los que sus manos han viajado, pero cuando siento el latir de tus entrañas desbordarse, mi pensamiento se detiene en los miles de kilómetros que quedan por recorrer









 



Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...