Chopin.

14 julio 2014








Estás ahí sentado, tan callado a una distancia mínima de mis brazos… sin tocarte, te miro y callo… te contemplo, te observo y te atrapo. Sin decir nada escucho el silencio que presencia nuestra soledad… Puedo sentir los latidos de tu corazón y como el aliento fresco que respiras se aproxima a mi lado, lo exhalo y ambos suspiramos.

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...