Chopin.

28 julio 2014




Emprendo la marcha hacia ... allá...  en la espalda cargo un saco y a pesar de su peso, mi paso es ligero. 
Sin demora preparo una fogata, reúno ramas secas y vuelco el saco, prendo el fuego, uno a uno se calcinan, tus ojos, mis penas, el amor de plástico, mi propia soledad. 
Que dulce el crepitar del fuego, las llamas crecen y alimento la fogata. 
Son cenizas ahora aquellos restos de penas... vuelan al viento. 
Que hermoso resplandor de la hoguera en el cielo. 
Leve mis pasos, vuelvo a casa, los músculos relajados, el alma nueva, la paz fluye por mis venas, que hermosa la libertad, ...que bello el olvido...

Pedro Pablo

Cuando alguien muere, no muere oculto, extraño, solo, porque su muerte nos salpica, y algo también muere en nosotros. Estamos hoy en este...