Chopin.

10 junio 2014




No tienen idioma, ni memoria, pero busco tus manos con anhelo, las que provocan a mi cuerpo desnudo, las que tocan a mi alma callada.
Tus manos esculpen mi deseo, paseando por mi piel, deshojándome entre caricias, surcando en cada esquina, hasta la madrugada de mis sueños.

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...