Chopin.

30 junio 2014

Pretendiente



Quiero que tu lengua desenfrenada y pervertida, invente un decálogo de pasiones, que me lleve por caminos dulces, sin destino… Quiero unir mi piel con tu horizonte, sentir tus laderas que me llaman sedientas, como un fuego, como un poema escrito en mí, en esta noche tuya y mía, en que mi cuerpo mudo,  se abre a la delicada urgencia de este amor, hasta morir, en partes iguales, al vaivén de nuestras olas.
Habitas mis quimeras en el sueño encantado de esta noche, en naufragio lírico de un poema… 

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...