Chopin.

23 junio 2014





 ...sobre sábanas revueltas la desnudez de nuestros cuerpos. Despierto al amanecer sedienta de ti, sin desear nada más. Te miro mientras aflora a mi piel la indecencia de mi deseo. La incandescente lujuria hace vibrar todo mi ser. En tus brazos, me entrego al furor del deleite redoblado. Quiero pertenecerte, se desvanece la memoria de pasiones acabadas en la unión de bocas ardientes, comienza nuestra historia...

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...