Chopin.

09 mayo 2014

...y me perdí en tu mirada, me encandiló su reflejo, me ahogue en un volcán de lava  y  ardí en llamas con tus besos.  
Las caricias de tus dedos recorrieron mi cuerpo, olvidándome la realidad compartí un hermoso sueño. 
Quedó mi aroma en tu lecho, impregnado en las sabanas, en noches inmemoriales y apasionadas mañanas. Rodeada entre tus brazos pintaba de colores el cielo, acariciaba tus promesas soñando un amor eterno.

Pedro Pablo

Cuando alguien muere, no muere oculto, extraño, solo, porque su muerte nos salpica, y algo también muere en nosotros. Estamos hoy en este...