Chopin.

03 abril 2014

Tu boca es mi miel, tu cuerpo mi sal, por eso mi mente no puede dejar de pensar en el placer que le da la combinación de tal... Tu saliva, tu olor que desatan la pasión mi ternura, el deseo, derroche de caricias en la imaginación. Que placer me da el imaginarte desnudo y sudando tocando cada parte de nuestros cuerpos y gozando. Llevarnos a extremos tan remotos y deseados conociendo cielos intensos de esos que nunca se han surcado, es el precio que pagamos con tanto climax encontrados por la entrega de estos cuerpos ardientes y apasionados. Tú me haces conocer esos mares agitados  y me has echo vibrar con terremotos alocados he sentido en mi piel el viento de tu aliento  y la fuerza intempestuosa de mi dulce mago apasionado.

Pedro Pablo

Cuando alguien muere, no muere oculto, extraño, solo, porque su muerte nos salpica, y algo también muere en nosotros. Estamos hoy en este...