Chopin.

06 septiembre 2026

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra.

Querido Awad:

Hoy me despido de ti con una profunda tristeza, pero también con una inmensa gratitud por haber formado parte de nuestras vidas. No fuiste solo un amigo; fuiste un hermano de corazón, alguien a quien nuestra familia quiso y profundamente.

Compartiste tantos momentos con nosotros que siempre tendrás un lugar en nuestros recuerdos. Tu bondad, tu sencillez y tu cariño hicieron que fueras uno más de nuestra familia.

Hoy quiero pensar que este no es un adiós definitivo, sino un hasta luego. Imagino que, al llegar a la eternidad, te recibieron con un abrazo mi mamá y mis hermanos, Juan Ramón y Pedro Pablo, quienes partieron antes que tú. Estoy segura de que el cariño que los unió aquí seguirá vivo allá, donde ya no existe el dolor ni la despedida.

Quienes seguimos aquí te extrañaremos mucho. Tu recuerdo permanecerá para siempre en mi corazón y en cada historia compartida, porque las personas que se aman de verdad nunca desaparecen; viven en la memoria y en el amor de quienes tuvieron la dicha de conocerlas.

Gracias por tu amistad, por tu lealtad y por todo el cariño que nos entregaste.

Descansa en paz, querido Awad. Que Dios te reciba en su gloria y que el reencuentro con quienes amaste sea eterno.

Pedro Pablo

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