Chopin.

05 octubre 2013

Eres sin duda, mío y yo sin duda tuya. No importa nada. No importa lo que hagamos, lo que deseemos, lo que esperemos, no importa la distancia, ni esa pequeña muerte de la ausencia, no importa ya ni el tiempo ni el olvido, ni el mutilado encuentro. Eres ya mío sin palabras, sin giros, sin metáforas, mío ya, sin ti mismo.

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...