Chopin.

20 marzo 2015

Huellas... no cicatrices








Como todas las simples cosas de la vida, todo queda consumado, somos como el polvo, somos huéspedes de este mundo ordinario, somos tránsito ahora estamos y un segundo después ya no, quedan los recuerdos y la maravilla del ser humano – que algunos- somos el paso de la vida, dejando huella, una huella a seguir cuando tienes el privilegio de verlo y darte cuenta de ello...

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...