Chopin.

21 marzo 2016

Las 343 sinvergüenzas





                                                                                                                                                                                          
 



Redactado por Simone De Beauvoir, el Manifiesto por el Aborto Legal publicado en 1971 en Le Nouvel Observateur, firmado por 343 mujeres que habían abortado, causó escándalo en la sociedad francesa. La Izquierda Diario reproduce ese texto, de llamativa vigencia, cuyas firmantes fueron ridiculizadas como "las 343 sinvergüenzas".

Manifiesto de las 343

En Francia cada año un millón de mujeres aborta en peligrosas condiciones, a causa de la clandestinidad a la cual se ven condenadas. Esta operación, efectuada en medio hospitalario, no presenta mayores riesgos. El destino de estos millones de mujeres es silenciado. En consecuencia yo declaro formar parte de ellas. Declaro haber abortado.

De la misma manera que exigimos la contracepción libre, reclamamos también la libertad de abortar.

Aborto

Esta palabra expresaría y limitaría, de una vez por todas, la esencia del combate feminista. Ser feminista es luchar por el derecho al aborto libre y gratuito.

Aborto

Al parecer este asunto sería una cosa de mujeres. Al igual que la cocina y los paňales, es decir algo sucio por definición. Luchar por el aborto libre y gratuito pareciera ser, además, una cosa tan irrisoria y mezquina…Porque siempre debe haber un olor a hospital, a cocina, o a caca detrás de las mujeres.

Nuestras emociones ligadas a nuestra lucha por el aborto libre son complejas. Ellas demuestran la dificultad que tenemos en asumirnos, a convencernos de que vale la pena combatir por nuestros derechos. A diferencia de los otros seres humanos, nosotras no tenemos el derecho a disponer de nuestro cuerpo. Sin embargo, el vientre es nuestro.

El aborto libre y gratuito no es nuestra única plataforma de lucha. Esta demanda es simplemente una exigencia elemental. Si no se la toma en cuenta, el combate político no puede ni siquiera comenzar. Recuperar, reintegrar nuestro propio cuerpo constituye para nosotras, las mujeres, una necesidad vital. De frente a la Historia nuestra situación es bastante singular: en una sociedad moderna, como la nuestra, somos seres humanos a quienes se les prohíbe disponer de sus cuerpos. Una situación que en el pasado sólo los esclavos han conocido.

Este escándalo se perpetúa en permanencia. Todos los años hay 1.500.000 de mujeres hundidas en la desesperación y la vergüenza. Entre ellas hay 5000 que mueren. Sin embargo, el orden moral de nuestra sociedad no se ve perturbado en absoluto.

Quisiéramos gritarlo en voz alta

El aborto libre y gratuito significa: cesar en el acto de avergonzarse de su cuerpo, poder por fin sentirse libre y orgullosa de él (al igual de todos aquellos que tienen un buen un empleo).Dejar de sentirse avergonzada por el hecho de ser mujer.

Un ego desmenuzado, desperdigado, hecho añicos: está es la impresión íntima que resiente una mujer cuando debe hacerse un aborto clandestino.

Ser siempre una misma. No sentir más el miedo a ser “tomada", a ser aprisionada en una trampa. A sentirse desdoblada, impotente, con esa especie de tumor incrustado en nuestro ser. La idea de librar este combate me estimula. Si lo gano, a partir de ese momento comenzare a sentirme dueña de mi misma. Y no del Estado, de una familia, o de un niño que no deseo.

Esta lucha nos permitiría controlar el flujo de nacimientos. Como cualquier otro productor, las mujeres deben poder controlar su producción. Utilizar este control implica transformar radicalmente las estructuras mentales de las mujeres. Y una transformación, igualmente radical, de las estructuras de la sociedad.

1) Yo hare un niño, si tal es mi deseo y no sufro ninguna presión moral. Ninguna institución, o imperativos de orden económico, deberían obligarme a hacerlo. Está prerrogativa constituye mi poder político. Al igual que otros agentes productores, yo puedo, si la situación lo exige, presionar a la sociedad con mi producción (huelga de nacimientos).

2) Yo hare un niño si considero que la sociedad, en la cual nacerá, me conviene. Y si esta misma sociedad no hace de mi una esclava de este niño, su nodriza, su sirvienta, su "cabeza de Turco".

3) Yo asumiré la responsabilidad de concebir un niño si este es mi deseo, y si esta sociedad me conviene a mí como a él. Es decir una sociedad sin riesgos de guerras y sin trabajo esclavizador.

No a la libertad vigilada

El debate sobre el aborto que tiene lugar, actualmente, ignora a sus principales interesadas, las mujeres. Establecer si la ley debe ser liberalizada; determinar en que casos el aborto puede ser autorizado, o el problema del aborto terapéutico, todos estos temas son sin ningún interés para nosotras. Está temática no nos concierne en nada.

El aborto terapéutico exige una “buena “razón para obtener el “permiso” de abortar. Esto significa que debemos merecer el derecho de no tener niños. Al igual que antes seguimos siendo desposeídas de nuestro derecho a dar la vida o no. Obligar a una mujer a ser madre seguiría siendo un principio legítimo. Establecer algunas excepciones a esta regla no haría más que reforzar esta legislación. Esta nueva ley, por muy liberal que está sea, continuaría ocupándose de nuestro cuerpo. Ahora bien, el uso de nuestro cuerpo no debe ser reglamentado en absoluto. Nunca aceptaremos excepciones; restos de lo que los otros seres humanos disfrutan desde su nacimiento: la libertad de hacer uso de su cuerpo a su antojo.

En nuestra calidad de mujeres nos oponemos a la ley Peyret. Al denominado proyecto A.N.E. Ha, así como a cualquier ley que pretenda, de alguna manera u otra, regular nuestros cuerpos. No queremos que se promulgue una ley más ventajosa para nosotras. Queremos simplemente que no haya ley. No pedimos la caridad, pedimos simplemente justicia. Somos 27 millones en este país. 27 millones de "ciudadanas" que hoy en día son tratadas como ganado.

A los fascistas, cualquiera sea su pelaje ,les decimos (aquellos que lo reivindican y nos agreden físicamente, católicos , integristas, demógrafos, médicos, expertos, juristas, “hombres responsables”, a Debré, Peyret, Lejeune, Pompidou , Chauchard, el Papa) que a partir de ahora están desenmascarados. Que son unos asesinos y que por lo tanto les prohibimos terminantemente utilizar el término “respeto a la vida”. Ésta es una obscenidad en sus bocas. Somos 27 millones y lucharemos hasta el final para lograr lo que se nos debe: poder disponer libremente de nuestros cuerpos.

LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL ESTADO BURGUES

- Feto en lugar del ser humano elegirás cuando este Ser es una hembra.

- Mujer nunca deberá abortar, sobre todo si Debré reclama 100 millones de franceses.

- 100 millones de franceses tendrás, a condición de que estos no te cuesten nada.

- Sumamente severo será con todas aquellas hembras pobres que no pueden darse el lujo de ir a abortar a Inglaterra.

- Siempre mantendrás un margen de desempleo, a fin de complacer los deseos de los capitalistas.

- Muy moralista serás, Sólo Dios sabe lo que “nuestras “mujeres harían si por ventura fueran libres.

- Fetos tu preservaras. Resulta más rentable matarlos a los 18 años, cuando hacen el servicio militar.

- Necesidad de estos últimos siempre tendrás, porque tu política imperialista proseguirás .

- En cuanto a ti: contracepción utilizaras, así los pocos hijos que tendrás, podrán matricularse en las escuelas de elite. Y también porque sólo dispondrás de un departamento de diez habitaciones.

- En lo que respecta a los otros individuos, la pastilla anticonceptiva denigraras siempre. ¡Porque no faltaba más!

El Manifiesto de las 343 fue redactado por Simone de Beauvoir, y publicado en el Nouvel Observateur N° 334 del 5 de abril de 1971. Una ley, autorizando el aborto libre y gratuito, fue promulgada en Francia, en 1975, la denominada Ley Veil, en referencia a la ministra de Salud del gobierno de Giscard d’Estaing.

08 marzo 2016







El Día Internacional de la Mujer es una fecha que conmemora principalmente la lucha de mujeres obreras que, a fines del siglo XIX y principios del XX, se movilizaron para igualar sus condiciones civiles, laborales, económicas, sociales y políticas respecto de las de los hombres. Su universalidad fue declarada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1975, pero tiene sus orígenes y antecedentes desde mucho antes.
 

En 1909, se celebró en Nueva York el Día Nacional de la Mujer en recuerdo a una huelga que un año antes había realizado un grupo de obreras textiles para reclamar mejores condiciones laborales. Otro antecedente, el más trágico quizá, tuvo lugar un 25 de marzo de 1911, cuando unas 146 personas murieron a causa de un incendio que se desató en la fábrica textil donde trabajaban y donde, en ese momento, se encontraban protestando. De los 146 fallecidos, 143 eran mujeres.
 

Actualmente, el Día Internacional de la Mujer ha ampliado su alcance simbólico e incluido luchas y mociones de diferentes sectores de la sociedad. Si en su momento fue sólo una pelea encabezada por mujeres obreras, hoy, en cambio, es una fecha que impulsa la reflexión sobre diversas cuestiones que atraviesan a la sociedad y que tienen a la mujer como víctima o protagonista.
 

Algunos de estos temas primordiales son la igualdad de condiciones para la participación civil, laboral y política de las mujeres; la violencia psicofísica y simbólica de la que son víctimas, los femicidios, las políticas de género, es decir, todo aquello que de una u otra manera y en diferentes grados afecta la cotidianidad y desarrollo femenino.
 

El Día Internacional de la Mujer  persigue entre sus objetivos la conmemoración y reflexión sobre las múltiples y diversas aristas políticas, sociales y económicas que atraviesan al género femenino. Es un llamado a un cambio cultural que incluya y sitúe a la mujer en un lugar no susceptible de discriminaciones, violencias, abusos y atropellos a sus derechos.

29 enero 2016

Soledad escogida, soledad fecunda.







De vez en cuando y por una mañana o una tarde entera, debiéramos sumergirnos en baños de soledad y silencio. Disciplina excelente que fortalece el espíritu y ayuda a ir encontrándonos con nuestro ser más profundo y verdadero. No le temamos a la soledad. Aprendamos a amarla.

La soledad no existe en realidad para quien sabe poblarla con sus razonamientos y sus meditaciones. Fue el gran poeta español Luis Góngora, quien sabiamente dijo: "A mis soledades voy, de mis soledades vengo, porque para estar conmigo me basta mi pensamiento".
Tampoco le temamos al silencio. El silencio vitaliza nuestra mente y su sistema nervioso, y dotará de solidez y fuerza expresiva a las palabras cuando salgamos de nuestras treguas de mutismo y tornemos a hablar.

No es que la relación social sea mala, ni indeseable la comunicación hablada, pero a veces nos metemos y enredamos demasiado en el ajetreo y la palabrería del mundo.
Tendamos al equilibrio interno y al reencuentro con nosotros mismos.

Regalémonos de vez en cuando baños de soledad y silencio.

Solamente en el silencio y en la soledad se encuentra la paz y la respuesta a todas nuestras preguntas... escuchemos el infinito y estaremos escuchando no solo nuestra propia voz, sino también la voz del Universo.

La meditación es el acceso, es la puerta que nos comunica con el conocimiento interior. Muchas veces cuando pedimos algo, nos preguntamos ¿Por qué no se nos concede nada de lo que pedimos? la meditación es la forma que tenemos de escuchar su respuesta.

15 enero 2016

Lo inevitable.

Sé que existe, pruebas no me faltan.

Aura envolvente que desde el pasado acompaña cada paso. Que se asoma en ese instante en el que un pequeño ser floreciente sale al mundo sin conciencia de lo que le deparará su breve o longeva existencia; pero que paciente, suele quedar a la espera. Impregnada en monumentos, en edificios o en plazas, no sabemos si es él, o ella.

¿Qué más da? ¿Acaso importa?

La vida es medio, es camino, es cauce. Y cual agua de río, vamos fluyendo. “Eso (a)”, cual árbol, acompaña y da sombra al sendero. A veces se asoma, se presenta dejando un rastro de escalofríos o lágrimas, de duelo, de desesperanza. A veces es cordialmente invitada.

Hay sociedades que la veneran, la siguen, la esperan. Otros, un poco más cobardes, preferimos temerla.

¿Por qué no nos develas tu gran misterio?, ¿por qué no nos concedes saber si es dulce tu morada?, ¿acaso temes decirnos, que cómo llegas te vas?, ¿qué eres cómo ese amor fugaz que tras encender la llama se consume?

Sí, eso me temo. Me temo algún día partir sin pena ni gloria, desaparecer y consumirme y no ser más que polvo.

Ser un adiós definitivo e hiriente…

21 diciembre 2015






En el mismo cielo en que te encuentras, amiga, pregúntale a Dios: ¿Por qué las primeras lágrimas son tan amargas y las últimas suelen endulzar el recuerdo de lo perdido?... 
Pregúntale también: ¿Por qué para los muertos, tiene tanto sentido la vida y para los vivos aun sintiendo temor, la muerte tiene alivio o mas sentido?... 
¿Dónde deposita el amor de los que sufren?... 
¿Qué hacer con los viudos y con los huérfanos sin culpa?... 
¿Para quién reserva el calor de los brazos de padres y madres que para siempre contendrán sus abrazos?... Pregúntale a Dios sobre la divinidad invisible y sobre la debilidad física, que por el hecho de serlo, le resulta casi imposible verse dentro de si misma,
 y por último, amiga... pregúntale a Dios: ¿Por qué el “ahora” ya sin ti, ha de significar un “para siempre”?... En el cielo en donde te encuentres, amiga mía hasta siempre...

13 octubre 2015

La demanda de Bolivia no exige una salida soberana al mar por Chile, lo que exige es simplemente poder negociar, es decir, que lo que no era negociable ahora lo sea. Es más un triunfo político porque es muy poco probable (por no decir imposible) que en esa negociación Chile ceda un centímetro cuadrado.
2.- La Corte de la Haya, en el mejor de los casos para Bolivia, podría exigir a Chile a que se siente en una mesa de negociaciones, más nada, no puede cambiar ningún límite.
3.- En el hipotético caso que Chile estuviera dispuesto a dar una salida soberana al mar a Bolivia, sólo podría hacerlo por los territorios que fueron bolivianos, es decir, entre la Bahía del Paposo y Punta Arenas (ver mapa). Para esto el territorio chileno quedaría partido en dos por la franja cedida a Bolivia (lo cual, otra vez, resultaría imposible).
4.- Si Chile quisiera dar a Bolivia una salida al mar en su frontera norte, tendría que hacerlo por territorios que fueron peruanos, y para esto necesariamente tendría que contar con la aprobación del Perú, lo cual, geopolítica y comercialmente, perder su frontera con Chile de ninguna manera le sería conveniente al Perú (una vez más, resultaría imposible).
5.- Dada la cercanía de las ciudades de Arica (Chile) y Tacna (Perú), ¿sería acaso posible que los ariqueños estén dispuestos a dejar de ser chilenos y pasar a ser bolivianos? Lo que Bolivia pretende no es ni libre tránsito ni libre navegación, sino soberanía. Soberanía quiere decir que sea su territorio, es decir, que esté bajo su ocupación y sus leyes, que pueda ser vigilado por su fuerza armada y su policía, que haya que pedirles permiso para poder entrar y que figure en su mapa (Pues otra vez, es imposible).
*Datos históricos importantes: En febrero de 1879 Chile invade Antofagasta, entonces de Bolivia. Es el Perú que, en cumplimiento a una alianza militar que tenía con Bolivia, se involucra en un conflicto que le resultó adverso. En plena guerra, Bolivia traiciona al Perú en la sangrienta Batalla del Alto de la Alianza, en Tacna, dejándolo solo en una larga y desgastante guerra en la cual perdió parte de su territorio que no tenía por qué perder (cuando han viajado a Tacna por carretera, poco antes de llegar ¿no han leído un cartel muy grande que dice: ‘loor y gloria a nuestros héroes caídos en la Batalla del Alto de la Alianza'? Pues ahí mismo).
En conclusión, perdimos territorio por ayudar a Bolivia para que luego nos traicionara, ¿debemos entonces preocuparnos por su salida al mar? Ya nos metimos a ayudarlos una vez y nos salió chueco. No es nuestro pleito.
Mauricio Rozas Valz
 
Escritor peruano nacido en Arequipa (1966) que pese a que estudió administración de empresas en la Universidad Católica Santa María, se dedica a escribir y a defender causas animalistas. Tiene a su haber el libro “Nunca a Tiempo” (2011) y un poemario llamado “Epílogo” (2012).

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...