Chopin.

22 enero 2026

Sólo verdad.

 No  escribo como esposa ni como víctima. Escribo como quien hizo tu parte mientras tú mirabas hacia otro lado.


No fuiste arrastrado por las circunstancias. Te corriste. No te equivocaste: abandonaste. Y lo hiciste con una constancia que no deja dudas. Años sin compromiso no son un descuido, son una decisión.


Mientras yo me desgastaba resolviendo lo básico, tú te reservabas el derecho a no responder por nada. No estuviste en lo difícil, pero tampoco en lo simple. No estuviste, punto.


El daño no fue solo económico ni emocional. Fue estructural. Porque obligaste a otros a vivir con menos para que tú vivieras con más: más libertad, menos responsabilidad.


Además de todo esto, me golpeabas.

No por errores. No por discusiones. No por tensión ni por desbordes.

Me golpeabas porque querías. Porque podías. Porque te daba placer ejercer poder.


Durante mucho tiempo no lo vi así. La manipulación funciona de ese modo: te convence de que fallaste, de que mereces el castigo, de que el golpe es una consecuencia y no una elección. Pero no había causa ni excusa. No era reacción ni disciplina. Era violencia deliberada.


No espero arrepentimiento. Llega tarde y no cambia los hechos. Esto no es un pedido ni un diálogo. Es un cierre.


Fallaste. Yo cumplí.

Y la verdad no necesita tu aprobación para ser dicha.


Aquí termina.

No hay reconciliación forzada, no hay moraleja. Solo verdad puesta en palabras.

COHERENCIA

  Señor Presidente electo, El nombramiento de autoridades de gobierno no es un gesto simbólico ni una concesión política. Es una decisión es...