Chopin.

03 febrero 2015







Mis ojos vagan sin rumbo hasta encontrarte, sorprendo a la lluvia acariciando tu cuerpo, y muero de celos…
En la oscuridad, vislumbro tu silueta…y es perfecta, casi mágica… y lleno mis puños de silencio.
Y sigue lloviendo… Tan solo se escuchan inevitables susurros, palabras de amor, poemas tuyos… aunque yo no estoy en ellos......

Amigo, hasta pronto.

 Cuando alguien llega a ser “uno más de la familia”, deja una huella que el tiempo no borra. Querido Awad: Hoy me despido de ti con una prof...