A sabiendas de que serías angustiosa
espera, manuscrito extraviado, contradictorio abrazo, dulce cruz,
penosa procesión, amarga e inevitable condena…
¡Te amé!
¡Te amé!
Cuando alguien muere, no muere oculto, extraño, solo, porque su muerte nos salpica, y algo también muere en nosotros. Estamos hoy en este...