Chopin.

02 noviembre 2017

Este sueño



Una visión embriagadora iluminó mi noche.
En la realidad  del sueño ligero vi tus ojos  deseando mi cuerpo.
Dos manos suaves pero fuertes recorrieron mis entrañas, mientras una lengua divina serpenteaba entre mis piernas.
Yo, estremecida en una ola consecutiva de orgasmos, me desvanezco mientras una música retumba en mi ser.
Tú, puro deseo, de sangre palpitante, de infinita paciencia, la paciencia del amante, el silencio nuestro cómplice, pero libre de culpas.
Yo, toda hembra deseada, puro instinto, desconcertada, apasionada, nueva, febril, resucitada.
Tú, vuelto para mí en el redentor supremo, regalando la liberación de cadenas  que por años me hicieron habitar entre las sombras.
Bendito sueño que me devuelve los gozos de la vida.

Algunas de las 364

  Nombrar  todas las leyes  una por una sería muy largo, porque durante el gobierno de  Gabriel Boric Font  se  promulgaron alrededor de 364...